Se crea rol de Enfermero de Gestión Técnica para mejorar capacitación continua de los equipos
de salud
En una sala de simulación clínica equipada, los integrantes de un equipo de salud, compuesto
por médico, enfermera/o, tens y auxiliar de servicio simulan la respuesta ante una reanimación
cardiopulmonar avanzada en contexto Covid-19. El entrenamiento tiene como objetivo
mejorar las habilidades y destrezas de cada uno de los miembros, así como recrear la dinámica
de equipo ante la emergencia de soporte vital.
La enfermera Alejandra Ramos, Subdirectora de Gestión del Cuidado del Hospital de Quilpué,
expresó que la pandemia Covid-19 ha generado cambios en la atención en salud, entre ellos, la
rotación permanente de los integrantes de los equipos de trabajo y la conformación de
equipos con personal de poca experiencia laboral dada la alta demanda de capital humano a
nivel nacional.
“La pandemia ha llevado a todos los integrantes del equipo de salud a enfrentarse a
emergencias médicas, por lo que, para brindar una atención segura debemos capacitar a
los nuevos equipos y así fortalecer las competencias para brindar el soporte vital que cada
paciente requiere”, comentó.
De esta manera se crea en conjunto con las enfermeras supervisoras de Unidad de Emergencia
y Unidad de Paciente Crítico, la figura de Enfermero de Gestión Técnica, quien se ha encargado
de realizar capacitaciones en soporte vital a los diferentes equipos de trabajo de cada uno de
los servicios clínicos, además de acompañar a los profesionales de enfermería, inicialmente en
Unidad de Emergencia, para apoyarlos en el soporte vital que se brinda durante la atención
directa a los pacientes en esa unidad.
Luis Saldivia, enfermero que asumió esta desafiante tarea, expresó que “cada día hemos
estado haciendo dos jornadas de entrenamiento de RCP avanzado para equipos clínicos.
Después de muchos años de intento, logramos juntarnos distintos estamentos del hospital
incluyendo tens, auxiliares de servicio, médicos y enfermeras/os. En los próximos días
deberían sumarse matronas y kinesiólogos, que completan el equipo que podrían aportar en el
proceso de reanimación cardio pulmonar avanzada en distintos escenarios”.
El profesional explicó que el entrenamiento busca diagnosticar las fortalezas y debilidades de
la respuesta, para mejorar el proceso de formación desde la Subdirección. “Hay
funcionarios que no han tenido oportunidad de reanimar en contexto de pandemia y cuando
se vean enfrentados a pacientes en paro sus habilidades y destrezas pudiesen estar más lentas
de lo que debiera ser. Para eso, el hospital creó un espacio donde los equipos pueden practicar
tranquilamente, pueden hacer un entrenamiento guiado, realizar ejercicios basados en
simulación clínica y con eso mejorar los procesos que siempre requieren revisión constante”.
El otro objetivo es crear una dinámica de equipo, mejorar los canales de comunicación
espontánea que se logra con el entrenamiento entre todos sus miembros. “Por eso es bueno
generar instancias donde los equipos reales, turnos completos, salen de su unidad y se juntan
a entrenar, en el proceso de simulación, con todos los actores de la reanimación”.
La estrategia se implementó en colaboración con la Unidad de Capacitación del Hospital que
ha dispuesto de los implementos y logística, además del trabajo de las enfermaras
supervisoras de UPC y Unidad de Emergencia, apoyo de jefes de servicio y la Dirección.
“Si bien hay una responsabilidad individual de prepararse como profesional de la salud,
también hay una parte que le corresponde a la institución, y el hospital se lo está tomando en
serio de cara al Hospital Provincial Marga Marga. La expectativa es que tengamos un lugar con
los equipos y espacio físico y todo lo necesario para hacer simulaciones clínicas de alta
fidelidad y poder mantener una capacitación continua de nuestros funcionarios”, finalizó Luis
Saldivia.