Enfermedad asociada al COVID-19.
El infectólogo y académico de la Usach, Ignacio Silva, llamó a los padres a estar atentos a los síntomas que presenten sus hijos. “El Síndrome Inflamatorio Multisistémico Pediátrico se caracteriza por la presencia de fiebre”, sostuvo. El director de la Sociedad Chilena de Emergencia Pediátrica, Javier Bravo, agregó que afecta, principalmente, a niños de entre 7 y 10 años.
Según el Minsal, desde que el coronavirus llegó a Chile, más de 73 mil niños y niñas se han contagiado con la enfermedad y poco más de 200 menores han sufrido del Síndrome Inflamatorio Multisistémico Pediátrico (PIMS), infección asociada al SARS-Cov-2. Desde enero a la fecha, ya hay 16 casos de niños atendidos y hospitalizados por este síndrome.
Por eso, el infectólogo y académico de la Escuela de Medicina de la Universidad de Santiago, Dr. Ignacio Silva, llamó a los padres a estar muy atentos a los síntomas que presenten sus hijos, ya que la atención oportuna sería lo más eficaz al momento de atender esta enfermedad.
“El PIMS se caracteriza principalmente por la presencia de fiebre”, afirmó. “No es necesario que el niño haya tenido síntomas respiratorios previos y evidentes de coronavirus”, agregó.
Otros síntomas serían, a su juicio, la hinchazón de labios y manchas en la piel. Además, pueden producirse vómitos, dolor abdominal e hinchazón de manos y pies por acumulación de líquido o edemas, sostuvo.
“También, puede haber dolor de cabeza, aumento de tamaño de los ganglios y asociarse conjuntivitis. Puede tener una evolución tórpida, con criterios de gravedad y, eventualmente, conducir a la muerte. No es para nada frecuente, pero lo importante es identificarlo a tiempo, para que se dé el soporte necesario al niño. Probablemente, en una Unidad de Cuidados Intensivos”, indicó el especialista.
El pediatra y director de la Sociedad Chilena de Emergencia Pediátrica (SOCHEMP), Javier Bravo, agregó que la fiebre se caracteriza por durar más de tres días y, en ocasiones, se adiciona el cansancio y agotamiento que presenta el menor durante ese período.
El médico de la UCI pediátrica de la Clínica Dávila coincidió con Silva en que el diagnóstico es “una respuesta posterior a la infección del SARS-Cov-2, no asociado directamente a este” y afecta, principalmente, a niños entre 7 y 10 años.
Finalmente, explicó que “el PIMS es una desregulación del sistema inmune después de la infección por Covid. Las células de defensa quedan totalmente desordenadas y eso provoca que el cuerpo esté en constante inflamación”.