Juan Arenas, un emprendedor de la feria N°1 del Tabito, nos cuenta cómo ha tenido que sortear la
escasez de trabajo desde el estallido social hasta el Covid-19.
Este emprendedor, de la comuna de El Tabo, V Región, es de esas personas que no importando lo
que suceda, le hacen frente a la adversidad. Con buen humor y simpatía comenta que quiere hacer
visible la realidad de todos los emprendedores informales, que hoy necesitan una mano.
Juan ha dedicado gran parte de su vida a vender productos plásticos en la feria, junto a su esposa
Marisol Chávez. Con ella, han construido una familia junto a sus 3 hijas. Si bien, todo lo que ganaba
le alcanzaba para vivir, comprar más mercadería y pagar sus cuentas, desde octubre pasado su
situación ha cambiado. “Para nosotros ha sido difícil hacerle frente a tanta cosa. Entre marchas y
disturbios, ahora enfrentamos lo peor, que es esta crisis del Coronavirus, la que no te permite
trabajar, moverte, ni nada”.
Cuenta que los microcréditos otorgados por Fondo Esperanza (FE) les han ayudado para poder
sobrellevar este período, mucho más agresivo en lo laboral, debido a que él y su mujer son
trabajadores son informales y viven de la venta diaria. “Con lo que nos apoya FE no hemos pasado
hambre, pero es harta la diferencia de plata que se recibe diario. Agradecemos de corazón todas
las facilidades que nos han dado y también saber que están ahí”, cuenta.
Pero si hay algo que sorprendió a Juan y Marisol, fue recibir la ayuda de parte de la campaña Chile
Comparte, la que llegó en el momento justo, según nos comenta. “Para mí esa ayuda fue lo más
espectacular, porque ya la estábamos necesitando. Nos ayuda a sobrevivir. Agradecido de que
piensen en nosotros y ser visibles para todos ustedes”.
Para ellos, la ayuda debe ser inmediata, pues si bien reconocen estar tranquilos por el momento,
no tienen certeza de lo que sucederá en los próximos meses con respecto a sus ventas. Su anhelo
es poder volver a comprar su mercadería en Meiggs y a vender en la feria, a la que actualmente
solo está asistiendo dos veces a la semana, y ya casi sin mucha gente que le pueda comprar.
El apoyo generado por la campaña Chile Comparte, se enfoca en llegar con ayuda a los sectores
más vulnerables de nuestro país, entregando kits de alimentos y productos de higiene para
emprendedores y personas que, como Juan, han visto mermada su calidad de vida pese a tener
todas las ganas y esfuerzo para salir adelante.
Fondo Esperanza, Techo, Hogar de Cristo, Servicio Jesuita a Migrantes, Red de Alimentos y
Movidos por Chile, se unieron para la campaña “Chile Comparte”, entregando cajas solidarias de
alimentos a las familias más vulnerables. Para colaborar con esta campaña, se puede realizar
aportes, visitando el sitio web www.chilecomparte2020.cl.