Los múltiples desafíos que vivirás como estudiante de primer año.

 

Durante los primeros días de marzo muchos jóvenes inician su etapa universitaria, una época de
grandes cambios y novedades que implica nuevas responsabilidades y libertades, las cuales en
muchas ocasiones pueden ser mal manejadas pudiendo afectar el desempeño e incluso su
permanencia.
El ingreso a la educación superior es una etapa de cambios y es normal sentir ansiedad, miedo y
confusión. Por eso, Nicolás Gagliardi, Vicerrector de Desarrollo Estudiantil de la Universidad San
Sebastián, entrega algunos consejos para salir airoso de esta experiencia:

PLANIFICA TUS TIEMPOS: Sé ordenado y aprende a estructurar el tiempo, esto marca la
diferencia, porque se distribuyen mejor los horarios y se organiza adecuadamente el día a día.

CONSTRUYE NUEVAS AMISTADES: Establece vínculos con los compañeros y compañeras de curso,
de tal manera de formar buenos grupos de estudio y equipos de trabajo. La necesidad de rendir
académicamente provoca ansiedad y, por ende, la contención dentro del grupo es crucial.

ASISTE A CLASES: Ir a clases, laboratorios y talleres los días y horas establecidas es importante
para lograr adquirir los conocimientos para rendir adecuadamente, y así evitar reprobar por
inasistencia.

APRENDE A TOMAR APUNTES: Tomar apuntes facilita la concentración en clases y permite
detectar de inmediato la materia difícil y cuál área es la que resulta ser más complicada. Al
respecto, investigadores de la Universidad de Harvard sostienen que lo mejor es escribir a mano y
hacer resúmenes.

REALIZA ACTIVIDADES RECREATIVAS: Participa en alguna actividad recreativa o deportiva para
mantener el equilibrio y disminuir el estrés que se vive durante el primer año de ingreso a la
Universidad.

PONE A PRUEBA TU OPCIÓN VOCACIONAL: El primer año es una invitación a buscar el ajuste
entre tus expectativas y la realidad de la formación universitaria. Desde la vida escolar, lo que
imaginamos que es una carrera puede ser muy diferente de lo que realmente es. Las dudas son
esperables y, por tanto, no han de ser consideradas como un aspecto negativo o problemático,
sino como parte del proceso de integración a la Universidad.