Especialista descarta que decreto del Mineduc implique paso automático de curso de los estudiantes.

 

Nueva normativa empieza a regir en marzo y considera un
seguimiento del proceso de aprendizaje en los niveles de educación
básica y media.
Creencias como que “los profesores no pondrán notas” o “todos los estudiantes
pasarán de curso en forma automática”, son las que se han generado a raíz de la
entrada en vigencia en marzo próximo del Decreto Supremo Nº67/2018 del
Ministerio de Educación, que define las nuevas normas mínimas nacionales sobre
evaluación, derogando las anteriores.
Sobre estos mitos, la doctora Daysi Reinoso, secretaria académica de la Facultad
de Ciencias de la Educación de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), aclaró que
este decreto se relaciona más bien con el seguimiento y el acompañamiento de un
equipo multidisciplinario, del mismo establecimiento, hacia los estudiantes, para
detectar a aquel que no está teniendo un desempeño óptimo.
El decreto entrega lineamientos explícitos, comenta Reinoso, entregando la
libertad para que los equipos directivos de los establecimientos busquen aquellos
acompañamientos que sean más asertivos para sus estudiantes, por eso enfatiza
mucho la evaluación formativa por sobre la evaluación sumativa que se entiende
como calificación.
“La idea no es que no repita, el decreto no dice eso, sino que lo que dice
es que para que se apruebe la repitancia de ese niño o de esa niña tiene
que ser fundamentado justificado a través de evidencias de seguimiento y
retroalimentación constante que se la ha ido dando”.
El paradigma del proceso de aprendizaje cambió, explica la académica, por lo que
este documento considera que la evaluación y el aprendizaje forman parte de un
mismo proceso pedagógico, razón por la cual no son separables. Se destaca la
evaluación formativa por sobre la calificación, ya que esta última debiese ser el
resultado de la anterior.
“La idea de este decreto es que la calificación no sea en los primeros
momentos el reflejo de que eso está deficiente, si no que lo importante es
que el aprendizaje se demuestre a través de este segumiento y luego
cuando el aprendizaje se vaya adquiriendo que la calificación se vaya
demostrando, y no que sea primero la calificación”.
Los enfoques centrales de este decreto son: avanzar hacia un mayor uso
pedagógico de la evaluación y, segundo, reducir la repitencia mediante un
acompañamiento continuo a los estudiantes, monitoreando la efectividad de las
oportunidades de aprendizaje que se les brinde y de la organización de las
comunidades educativas.