El último informe elaborado por el Programa de la ONU para el Medio Ambiente ha arrojado resultados desalentadores. Las emisiones de dióxido de carbono, lejos de disminuir, han ido aumentando año a año a un ritmo alarmante. Si en 2010 llegaban a 49 Gigatoneladas (Gt), en 2017 el número alcanzaba 53,3 Gt, para llegar a la cifra de 55,3 Gt el año pasado. Un promedio de 1,5% al año.
A raíz de esto, la ONU ha concluido que los esfuerzos mundiales respecto a la reducción de estas emisiones deben quintuplicarse, llevando la meta mucho más allá de los compromisos suscritos en el Acuerdo de París. De acuerdo con la entidad, deberán producirse cambios drásticos en términos de estilo de vida de la población mundial para lograr reducir las emisiones un 7,6% al año entre 2020 y 2030. ¿Es posible lograr esta difícil meta? ¿Qué medidas inmediatas deberían tomar los gobiernos para acercarse a estas cifras? ¿Deberían compromisos como el Acuerdo de París ser obligatorios? ¿Cómo puede la gente en sus propias casas aportar a reducir emisiones de dióxido de carbono?
Puedo ofrecerte entrevistas con voceros de Solek, grupo desarrollador de plantas de energía fotovoltaicas protagonista en el mercado nacional e internacional y de Daikin, marca líder en la industria de la climatización y de aire acondicionado, que se ha comprometido en tomar medias que le permitan llegar a cero emisiones de gases de efecto invernadero.