Los cinco líquidos que jamás debes olvidar revisar en tu vehículo.

 

Algunos indispensables para mantener el buen funcionamiento del automóvil
son el líquido de frenos, lubricante de motor y dirección hidráulica, entre
otros.
Los días de frío están en retirada y es necesario realizar una revisión detallada de tu vehículo,
dado a que estuvo expuesto a bajas temperaturas e inclemencias del clima durante el invierno.
Por lo mismo, los expertos de Lubricantes Shell indican cómo debes cuidar el funcionamiento y
utilidad de automóvil. Además de chequear el estado de los neumáticos y luces, también se
debe prestar especial atención a los fluidos esenciales del automóvil.
“Para evitar daños en el motor y otras partes del vehículo es indispensable revisar cincos
fluidos que son de vital importancia para el correcto funcionamiento del auto. También, es
altamente recomendable que el conductor lleve un registro donde anote todo lo referente a
los niveles de líquidos, así como revisiones y cambios, esto no sólo le ayudará a tener orden en
el vehículo, sino también para saber cuándo es necesario llevarlo al taller” explica Justo
Verdejo, Subgerente de Ventas Industriales Lubricantes Shell.
 Líquido de frenos: Su función principal es transmitir la fuerza que se genera en el
pedal del freno hacia los cilindros de las ruedas, pudiendo así realizar un frenado
efectivo. Se recomienda revisar su nivel una vez por semana con el motor apagado y
frío. En la mayoría de los casos el depósito del líquido de frenos permite ver a trasluz el
nivel de fluido que debe estar entre nivel máximo y mínimo.
 Lubricante del motor. Es el líquido más importante del auto y debe revisarse
constantemente, ya que de lo contrario peligra el funcionamiento del motor. Si el
motor tiene aceite en exceso, éste se quemará, acortando la vida del catalizador. Si
tiene bajo nivel de aceite genera un mayor desgaste y termina forzando el motor. Es
muy importante utilizar la viscosidad y especificaciones recomendadas por el
fabricante del vehículo.
 Aceite de la dirección hidráulica. Su función es transmitir potencia para controlar
esfuerzos mecánicos mediante variación de presión. Si al maniobrar el volante se
siente más rígido de lo habitual, revise el líquido de la dirección. Debe contar con un
alto índice de viscosidad para soportar las variaciones de temperatura a las que está
sometido.
 Anticongelante. Se debe revisar nivel una vez a la semana para confirmar que el
sistema de refrigeración opere en condiciones óptimas. Usualmente es un producto en
base a etilenglicol, agua desmineralizada y aditivos contra la corrosión. Tiene un punto
de congelamiento muy bajo y un elevado punto de ebullición para optimizar el
rendimiento térmico al motor.

 Liquido limpia parabrisas. La visibilidad al momento de conducción depende en cierta

medida de este líquido, que permite mantener el parabrisas limpio, y por lo mismo,
una conducción más segura. Debe ser un líquido que no manche los cristales, ni deje
una película de jabón sobre el vidrio, a la vez que no cause refracción.