Hospital de Quilpué realizó operativo junto a obra “Entrega tu corazón por el Cáncer de Mamas”.

 

Labor solidaria de quilpueínas ha llegado a distintos rincones del país a través de la
confección de cojines especiales para pacientes
La quilpueína Tamara Álvarez vivió en su infancia la enfermedad y fallecimiento de su
madre producto del Cáncer de Mamas, pero no fue hasta una edad adulta, cuando en
su intento de apoyar a una amiga también diagnosticada con la enfermedad, descubrió
una salida al dolor que arrastraba desde su niñez, ayudando a tantas mujeres que
padecen este tipo de cáncer.
Así lo relató su amiga Bernardita Zamora, diagnosticada el año 2018 con Cáncer de
mamas, quien enfrentó una cirugía de mastectomía radical y que se encuentra en
tratamiento y control de su enfermedad en el Consultorio de Especialidades del
Hospital de Quilpué.
“Cuando me operaron sentía mucha molestia en mi brazo, y nada me acomodaba.
Entonces yo sabía que Tamara hacía costuras y buscando en internet algo que pudiera
acomodarme a mis dolencias vi un cojín que lo hacían en España. Ella me lo hizo y me
acomodó altiro” cuenta sobre la solicitud que sin querer se convirtió en una terapia
también para su amiga Tamara. “Ella tenía una historia con el cáncer al ser hija de una
paciente con cáncer de mamas que falleció. Había llegado el tiempo que tenía que
sanar, porque si bien el cáncer es algo físico, se traspasó a ella como algo emocional
que lo arrastró hasta la edad actual, no lo podía superar y esta fue la forma que ella
encontró de sacar todo ese dolor y plasmarlo y ayudar a tantas que la necesitaban”,
contó Bernardita.
COJÍN EN FORMA DE CORAZÓN
“Mi mamá falleció el 2002 diez años después de que se lo diagnosticaron. Conocí de
cerca cómo el cáncer va afectando. Comencé a confeccionar el cojín con el sueño de
llegar a algunas y hoy la obra ‘Entrega tu corazón por el Cáncer de Mamas’ ha llegado a
todo Chile”, expresó Tamara Álvarez, quien junto a la Unidad de Programas
Humanizadores de la Atención del Hospital de Quilpué, realizó un operativo
informativo y de donación del cojín para pacientes en el Consultorio de Especialidades,
operativos que se repetirán una vez al mes.
Según explica la quilpueína, el cojín que es donado a la paciente -pues no hay fines de
lucro en esta obra- ayuda a mujeres que han sufrido una mastectomía y vaciamiento
axilar. Al ser un cojín con forma de corazón, tiene una incisión que permite a la
paciente colocarlo en la zona axilar, provocando descanso y ayudando a evitar el
linfedema que es la inflamación de los tejidos blandos causada por la acumulación de
líquido linfático.
“Yo conozco el cáncer desde la familia, y desde la familia insto a las mujeres que tienen
esta enfermedad a que se abran, a que se conecten, que no se encierren en el dolor,
que puedan compartir, porque eso empatiza con los hijos que están creciendo y están

siendo testigos de esta enfermedad. El día de mañana van a conectar quizás para
trabajar en el área de la salud, van a tener otra mentalidad”, expresó Tamara, quien
lidera la donación de cojines a las pacientes en la Región y distintas partes del país.