Psicóloga Lilian Vergara asegura que la violencia genera más violencia y que, por
lo mismo, es necesario escuchar a los estudiantes.
Impacto provocó en la ciudadanía el video que circula en redes sociales donde se
observa el ingreso de carabineros de Fuerzas Especiales a una sala de clases del
Instituto Nacional. En él se visualiza el registro de cómo los estudiantes se cubren
sobre sus ropas y sus mesas para protegerse de la emanación del gas
lacrimógeno.
Sobre esta escena, la académica de la Universidad de Playa Ancha, psicóloga
Lilian Vergara Araya, advirtió que ocurre en el contexto del Proyecto Aula Segura,
y bajo la lógica de que la conducta de los estudiantes es riesgosa para el
“correcto” desarrollo de la convivencia al interior de los establecimientos
educacionales.
“El foco está puesto en encontrar pruebas que puedan acreditar que cierta
situación está sucediendo, enmarcada en la lógica del debido proceso, que es
como actualmente se están resolviendo conflictos a nivel de convivencia escolar.
Entonces, me parece que hay un énfasis judicial de la resolución de los conflictos
de convivencia escolar, y no un énfasis pedagógico respecto de cómo se aborda
el tema de la violencia y desconoce el objetivo que tienen estas organizaciones
políticas estudiantiles”, sostuvo la profesional.
Agregó que, por otra parte, el mensaje que se da con el ingreso de Fuerzas
Especiales de Carabineros a un establecimiento educacional, es muy violento,
además de asegurar que “La violencia legitima la violencia”. Por lo tanto –aseguró-
, difícilmente los jóvenes tendrán una actuar menos radical, considerando que de
Fuerzas Especiales de Carabineros ingresa con escudos y lumas.
“Yo creo que el riesgo de eso es generar círculos de violencia y
radicalización cada vez más profundos (con esto que decía que la violencia
legitima la violencia); por lo tanto, se va haciendo cada vez más difícil esa
relación que está cada vez más dañada….esa relación con las autoridades,
como la relación adultos-jóvenes, dentro de las comunidades educativas”,
dijo la especialista.
Agregó que las estrategias de movilización de los estudiantes, son expresiones
históricas que ya se han visto, tal como ocurrió en los movimientos de los años 60
en Europa y Estados Unidos, las cuales se desarrollan en un contexto histórico y
social distinto y que obedecen a un descontento con el sistema en general. La
clave –aseguró la psicóloga- es responder adecuadamente ante esas acciones,
pues ella determinará la perdurabilidad del movimiento.
“El ingreso de las Fuerzas especiales a las escuelas construye en los
chiquillos, un objetivo mucho más identitario de pelea. O sea, “yo, además,
estoy saliendo a hacer esto, porque yo fui víctima de violencia policial.
Porque a mí me pegaron, porque a mis amigo, y amiga le hicieron en tal
cosa. Por lo tanto, más que pensar en el origen, es relevante pensar en el
abordaje de estas situaciones y en las consecuencias que ha tenido esta
manera judicial de abordar esto, porque está muy lejos de detener el
conflicto”, afirmó la psicóloga de la Universidad de Playa Ancha, quien agregó
que lo más recomendable es asignar el valor que tiene la comunidad en la
resolución de los conflictos, escuchar a los estudiantes e indagar qué es lo que les
ocurre.