Hospital de Quilpué junto a su Voluntariado inauguraron Sala de Acogida para recibir y acompañar a familiares de pacientes fallecidos.

En una simbólica ceremonia el Hospital de Quilpué junto a su Voluntariado
inauguraron la Sala de Acogida, que busca brindar un espacio digno y
acogedor a los familiares de aquellos pacientes que fallecen en el recinto
asistencial, en donde puedan recibir asistencia emocional y espiritual.
La Sala de Acogida es una obra financiada en forma conjunta por los
voluntariados del Hospital de Quilpué, quienes durante tres años, y
mediante la realización de distintas actividades, lograron recaudar el dinero
necesario para la construcción de este espacio que se encuentra ubicado a
un costado de la Morgue.
Según explicó el encargado de la Unidad de Participación del Hospital de
Quilpué, Marco Saldías, este proyecto se enmarca dentro de una serie de
medidas que tienden a establecer el concepto de Buen Morir en el
establecimiento, y tiene como principal objetivo contar con un espacio digno
y acogedor para recibir y acompañar a los familiares de pacientes fallecidos
al momento de su retiro del establecimiento.
“Cuando un paciente se encuentra grave o ha fallecido, se produce un
momento de angustia y estrés para los familiares quienes se ven afectados
frente a la muerte de su ser querido, por lo que este espacio permite
entregarles una atención más cálida, digna y humana en momentos tan
difíciles”, comentó el encargado de la Unidad de Participación.
Para colaborar con este objetivo, son las mismas voluntarias quienes en
diferentes turnos, se encargan de asistir y acompañar a los familiares, a
través de la entrega de un café o mediante apoyo espiritual si lo requieren.
A su vez, el Hospital se ha encargado de capacitar al voluntariado para
enfrentar con mayores herramientas la atención de las familias en estos
difíciles momentos.
Al respecto la directora del Hospital de Quilpué, Dra. Javiera Muñoz expresó
su satisfacción tras la concreción de la obra que implicó “el compromiso y
esfuerzo del Voluntariado del Hospital de Quilpué para lograr este hermoso
objetivo, que es contar con una sala digna, acogedora no sólo por la
infraestructura sino también por la atención que ellas entregan a las
familias que lo requieren”, comentó.
“ESTAMOS MUY SATISFECHAS”
Por su parte, la voluntaria de Agrupación Gristar, Verónica Olivos, expresó
su satisfacción por el objetivo de largos años cumplido. “Estamos muy
satisfechas, como Voluntariado del Hospital, porque esto era algo como
utópico y ahora realmente se gestó y concretó. Estamos muy satisfechas
porque lo logramos, y porque ahora hay una sala digna, hermosa, con la
atención de las mismas voluntarias en los diferentes turnos, para recibir a
los familiares cuando vienen a retirar a sus seres queridos, a quienes

acogen, les ofrecen un té, un cafecito y toda la parte afectiva que es tan
importante para los familiares”, expresó la voluntaria.
La inauguración de la “Sala de Acogida” de familiares, contó con la
participación del Equipo Directivo del hospital, representantes de la Unidad
de Acompañamiento Espiritual, del Consejo Consultivo de Usuarios, así
como de los diferentes grupos del Voluntariado del Hospital de Quilpué
conformado por Damas Rojas, Damas de Canela, Damas de Rosado, Damas
de Lila, Damas de Azul, Damas de Blanco, Agrupación Gristar, Ministerio de
la Misericordia y Asambleas de Dios.

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