El académico de la Universidad de Santiago, Dr. Matías Peredo sostiene
que de no haber un avance en políticas públicas podría instalarse en el
país mercados del agua, con significativos incrementos de tarifas.
Asimismo advirtió que en zonas como Petorca y La Ligua, no sólo los
precios de los derechos del agua se han elevado, sino que además ha
habido casos de robo de este recurso y de enfrentamientos armados.
Por Andrés Zanetti A.
Un duro cuestionamiento a la actual gestión de las autoridades por el
cuidado y uso del agua realizó el investigador del Departamento de
Ingeniería en Obras Civiles de la U. de Santiago, Dr. Matías Peredo Parada.
El experto advirtió que de no haber avances rápidos en políticas públicas se
corre el serio riesgo de profundizar el drama que conlleva la escasez del
recurso hídrico. Incluso sostiene que la distribución de este elemento podría
comenzar a transarse en mercados de agua, como ha ocurrido en algunas
localidades.
“Si no existen estas políticas públicas, va a haber un incremento significativo
de tarifas”, explica el ingeniero. “El aumento del precio del agua sería algo
lamentable porque afecta a todos por igual siendo que no todos están en
condiciones de poder aguantar un alza del consumo de agua”, acota.
Asimismo, recalca que la situación crítica ya se está agravando en zonas de
la región de Valparaíso y que perfectamente podría extenderse al resto del
país en un breve plazo. “En Petorca y La Ligua tenemos una escasez
evidente y se está generando un mercado informal del agua. En esa zona los
valores de los derechos de agua han subido enormemente y el uso de este
vital recurso se está transando exclusivamente por las necesidades del
mercado”, subraya.
El Dr. Peredo acota que justamente en esa cuenca, en donde prácticamente
no existe agua para consumo humano, “en la parte más alta, se han plantado
paltos que consumen mucha agua. A nivel de cuenca eso es muy ineficiente,
y a raíz de ello, el río Petorca actualmente está seco”, enfatiza. “Incluso se
ha visto a gente robando agua y se han producido enfrentamientos armados”,
agrega.
Soluciones
El académico sostiene que para evitar las serias consecuencias de esta
situación es imprescindible generar políticas de eficiencia, que a su vez se
adapten al cambio climático. El experto afirma que también es importante
contar con organismos que permitan gestionar el recurso a nivel de cuenca.
“Esa es una gran tarea pendiente que tiene Chile, puesto que no existe un
organismo que gestione las cuencas en cuanto al aprovechamiento de
recursos hídricos, ni tampoco hay una mesa de trabajo en torno a la gestión
del agua”, sentencia. Afirma que resulta urgente que los derechos de agua
pasen a concesión para que el Estado pueda tener injerencia sobre la
gestión”, destaca.
Paralelamente, la eficiencia va de la mano de tener conciencia sobre el uso
del agua, tanto de los usuarios, como por ejemplo desde el punto de vista
sanitario. Peredo cuenta que hoy existen ‘jardines inteligentes’, que se
pueden implementar con plantas de zonas áridas”.
El ingeniero cree que el proyecto de ley que reforma al Código de Aguas –
vigente desde 1981-, y que actualmente se discute en su primer trámite en la
Comisión de Agricultura de la Cámara, puede ser importante. “A diferencia
de lo que algunos han señalado en ningún caso se propone que los privados
no puedan ocupar el agua, sino que pasaríamos al concepto de concesiones,
y permitiría que un ente hiciera una mejor gestión”, enfatiza.
El Dr. Peredo precisa que debería haber dos criterios para asignar derechos
de agua, uno es, de acuerdo a la política pública, identificando cuál es el uso
que se le va a dar a este derecho, porque en estos momentos el primero que
llega es el que también accede a los derechos de agua, sin importar el uso
que se le va a dar. Lo otro es que efectivamente tengan una caducidad.
“Debe haber, y como sucede en prácticamente todo el mundo, una caducidad
en los derechos de aprovechamiento de las aguas”, afirma.
Caudales ecológicos
El académico destaca que una de las modificaciones más importantes se
refiere a limitar el ejercicio de los derechos de aprovechamiento con el fin de
resguardar los “caudales ecológicos”, o las aguas que se reservan para
preservar el hábitat y el paisaje.
“El caudal ecológico acá en Chile es muy laxo y poco restrictivo. Por ley no
puede ser más del 20 por ciento del caudal medio anual (excepcionalmente
un 40 por ciento si el Presidente lo aprueba), y exponer ese corte en 20 por
ciento puede generar implicancias importantes en el medio ambiente, como,
por ejemplo, alterar el ciclo reproductivo de la fauna íctica (peces
autóctonos)”, particulariza. Finalmente, el experto advierte que en general
hay un desconocimiento de la política sobre los beneficios ecosistémicos del
agua.
“Por ejemplo, hay autoridades que no entienden que los ríos aportan
sedimentos, luego el mar se encarga de distribuirlos y eso alimenta las
playas; y sin esos sedimentos las playas no tendrían más de 5 metros de
ancho y por tanto, no solo perderíamos el hábitat, sino que también se
produciría un problema económico”, concluye.