Menu

 

 

 

 

A+ A A-

 

Premio Nacional de Historia 2018 abrió la XXII Jornada Nacional de Historia Luis Carreño
Silva.

Los movimientos de estudiantes, como el ocurrido este año, reflejan momentos epocales, tal
como pasó en 1968, cuya característica es que, además, son globales.
Así lo planteó la académica del Instituto de Historia UC y ex vicerrectora de
Investigación, Sol Serrano Pérez, quien este año recibió la distinción de Premio Nacional de
Historia, con lo cual se convirtió en la primera mujer en obtener este galardón desde su
instauración (1974).
Con ese premio sobre sus hombros, Serrano se presentó en la inauguración de la “XXII
Jornada Nacional de Historia Luis Carreño Silva Mujeres en (de) la Historia”, que organizaron
los estudiantes de la carrera de Pedagogía en Historia y Geografía de la Universidad de Playa
Ancha.
“Hubo en los movimientos estudiantiles anteriores, muchas batallas ganadas, y
entonces ésta era una batalla muy pendiente y creo que ya se puso en la primera fila en
un momento en que ya los problemas más silenciados comienzan a hacerse más
públicos”, afirmó la académica, refiriéndose a los derechos que levantaron las jóvenes
estudiantes a movilizar a todo un país.
Sol Serrano reconoció que a los temas relacionados con la violencia intrafamiliar (que se
discute hace más tiempo), se suma ahora el abuso de la mujer en distintos niveles. Sin
embargo, advirtió que, si bien se visualiza cierto avance -por ejemplo en las definiciones de
protocolos en las instituciones de educacionales-, acusa claramente una falta de reflexión
intelectual y política mayor.
La Premio Nacional de Historia agregó que los movimientos estudiantiles tienen la virtud de
poner grandes temas en la discusión, cambiar las sensibilidades, y correr la frontera, y en
eso, los movimientos feministas de este período –sostiene- hicieron socialmente inadmisible
un tipo de relación de género que vulnera la dignidad de la mujer.
“Dicho esto, creo que en los petitorios no estoy en todos de acuerdo, creo falta una
cierta a reflexión intelectual y política profunda”, sostuvo la historiadora, quien reconoció
la existencia de una amplia variedad de banderas, tales como: el feminismo autoritario, y


otros que comparten los derechos de las mujeres en una sociedad liberal y en una sociedad
democrática.
En relación a la respuesta del Estado frente a las demandas de los movimientos feministas,
reconoció un gran avance en los últimos 30 años. Sin embargo, advirtió que aún estamos al
debe respecto a los salarios (por ejemplo), y que es la misma sociedad la que no debe
aceptar el trato indigno de las mujeres.
Reconocimiento
Sol Serrano obtuvo el Premio de Historia 2018 por “su aporte a la historiografía nacional en
ámbitos relevantes, como la formación de Estado en el siglo XX, las trayectorias políticas e
institucionales, y la historia de la educación”. Este hecho –dijo- es un símbolo que reconoce
que sí hay un campo femenino en la historiografía muy relevante, sobre todo, en las nuevas
generaciones.