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En el marco de la XX Bienal de arquitectura y urbanismo de Chile, los arquitectos Alejandra Ramos y Gonzalo Cuello, llevaron a cabo un diálogo impulsado por Schréder para analizar como la iluminación puede aportar a la calidad de vida, seguridad e identidad de las ciudades, generando integración entre los ciudadanos y su entorno.

En ese contexto, hicieron un análisis sobre lo que ocurre en Valparaíso. Para Ramos lo más llamativo fue que “he logrado captar que hay identidad, pero hay mucho descontento. No se irían jamás de acá, pero quieren que la ciudad les entregue lo que corresponde. Es una ciudad maravillosa que podría dar todo y no lo da porque no tiene los recursos puestos hoy en lo que realmente importa: seguridad y movilidad, por ejemplo, ya que gente está obligada a caminar, que lo encuentro bueno, pero qué ¿pasa con las personas de edad?”.

La arquitecta ejemplificó esta situación con un caso. “Conocí a la dueña del restaurante Colombina, ubicado en al Paseo Yugoslavo. Una doctora maravillosa que me pidió por favor que dijera algo sobre la iluminación de su sector, que es la penumbra máxima. No me voy a ir de aquí, me señaló, pero hay que mejorar”, agregando como experta en iluminación, domótica y tecnologías aplicadas a la arquitectura que, “el tema pendiente como diseñadores es entender las necesidades reales porque nos vamos a lo muy macro y no es siempre lo que realmente importa. Se necesitan soluciones básicas de iluminación, de aseo y ornato, de entender que esta ciudad es bonita, pero también que se debe ver así”.

Asimismo, Ramos enfatizó que en esta tarea “el arquitecto debe interpretar esa necesidad, pero la autoridad debe gestionar bien, ya que en esa labor se quedan entrampados miles de buenos proyectos. Ideas hay de sobra, pero falta gestión real”. Explicó además que ante las múltiples necesidades que tiene la ciudad y la falta de recursos, “la solución no es tan difícil si logras definir cuáles son los problemas reales, no los macros. Se deben desarrollar varias ideas sencillas, que permitan que la gente esté más contentas, sume y sea feliz”.

Valparaíso iluminado
Por su parte, Gonzalo Cuello, regional technical training manager en Schréder, destacó en la ocasión las posibilidades de resaltar a Valparaíso desde el uso de la iluminación. “La forma de vivir y recorrer esta ciudad es muy distinta a la de otra. Acá tienes un plan y cerros muy definidos, y el hecho de encontrarse con ventanas, que es la percepción que dio una chica en el diálogo, permite tener vistas hacia el mar que son impresionantes”.

Resaltó que Valparaíso tiene un valor y un carácter histórico que la distinguen, por lo cual, “tu puedes hacer mucho en iluminar distintas zonas de la ciudad, generando, por ejemplo, recorridos nocturnos a través de la iluminación. Todas esas construcciones o espacios pueden estar iluminados de una determinada manera para que la gente haga una relación visual. Eso potencia el turismo, la actividad económica. Si hay una intención, un criterio, un diseño de iluminación tu puedes generar esto”.