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Por primera vez, dos sansanos levantan candidaturas al Parlamento chileno. Compartiendo la misma alma mater, los ingenieros de la Universidad Técnica Federico Santa María, Pedro Sariego y Jorge Brito, son las opciones para la senaturía de la Quinta Región y diputación en Quinta Costa.

Las diferencias políticas e ideológicas no los separan. Los valores adquiridos y desarrollados por Pedro Sariego Pastén y Jorge Brito Asbún, ambos exalumnos –y el primero, académico- de la destacada Universidad Técnica Federico Santa María, quienes están marcando un hito con sus postulaciones al Parlamento chileno y estampando la diferencia con los demás candidatos, confiesan sus proyecciones respecto a temas relacionados con el trabajo que se necesita para hacer de Chile una nación más justa.

ADELANTANDO EL FUTURO DEL PAÍS EN 15 AÑOS
Jorge Elías Brito Asbún, ingeniero civil industrial de la Universidad Federico Santa María, va de candidato a diputado por el Distrito 7, Quinta Costa, por Revolución Democrática dentro de la Coalición Frente Amplio.

¿Qué lo motivó a presentarse como candidato a la Cámara de Diputados?
“Dentro de toda la trayectoria de la vida, tanto en el colegio como cuando me tocó ser dirigente en la Revolución Pingüina en la universidad el año 2011, luego también especializándome, y ya como un trabajador más, me di cuenta de que hay muchas cosas que todos los días ocurren y que se pueden cambiar con un poco de voluntad. En función de eso me pongo a disposición dentro de un proyecto colectivo que es mucho más amplio, que es Revolución Democrática, que es Frente Amplio, pero entendemos que hoy día creemos que estamos adelantando el futuro del país en 15 años, en poder dar discusiones de fondo, en cuestionar asuntos que antes eran comunes y socialmente aceptados, como son el lucro con la salud, con la educación, el sistema de pensiones; y aquellos aspectos los queremos redefinir orientados siempre a volver a construir esas ganas de vivir en comunidad”.

Cuéntenos sobre su experiencia como alumno de la Universidad Federico Santa María
“Llegué los 17 años, como muchos otros, proviniendo de provincia del sector rural de la Séptima Región, y con amigos empezamos acá a descubrir gran parte del mundo. De todas partes de Chile se encuentran acá, y yo creo que la ingeniería y la Universidad Santa María permiten poder conjugar voluntades por querer aprender desde distintos orígenes, desde países, desde distintas situaciones socioeconómicas, y eso es un valor incalculable que me permitió poder reafirmar mi compromiso con la vocación pública que bien está orientada en el testamento del fundador y que intentamos hacer carne en cada una de nuestras cosas. Acá no se trata únicamente de enaltecer lo estatal, sino que de tener un buen Estado pero también buenos privados que se comprometan con el desarrollo del país, y un ejemplo de eso fue el testamento de don Federico Santa María”.

Para ti, ¿Qué significa ser sansano?
“Ser sansano entrega herramientas para ver el mundo desde una perspectiva distinta, que no es suficiente, y por eso después lo intenté complementar con estudios más ligados a las Ciencias Sociales, pero sí permite poder verificar que muchos de los sentimientos que nosotros tenemos, por ejemplo que Chile es desigual, centralista, después uno se va a ver los números y justamente confirma eso. Entonces, no es tan sólo un sentimiento de que Chile no está creciendo orientado hacia ningún lado, que hay injusticia en muchas áreas de la sociedad, que se ponen de acuerdo para subir los precios y negocian en impunidad, que no hay una barrera entre negocios y política que es algo básico para el funcionamiento sano de un país, y después vamos a ver los números, y bien sansano siempre, mateo para algunas cosas, nos damos cuenta que no son sólo sensaciones sino que son verdades; y es por lo mismo que no nos quedamos en la crítica sino que somos parte de la construcción de una propuesta, y no sirven problemas sin soluciones. Nosotros, lo que hacemos es intentar aportar en la consecución colectiva de estas soluciones”.

¿Cuál es la diferencia entre los demás candidatos y uno sansano?
“Aplicamos el método científico a la búsqueda de soluciones a los problemas que consideramos que son de todos y ahí nos damos cuenta que para poder llegar al fondo de los problemas es necesario cabecearse un poco más y es necesario ponerle no solamente pasión, sino que también estudio y preparación. Creo que es uno de los valores principales. Para que Chile sea más justo, más inclusivo, más feliz, hay que cambiar el modelo. Y en este modelo, uno de los aspectos importantes es la economía, y es una de nuestras principales apuestas. Por eso nos jugamos por una Ley Valparaíso, una Ley Ciudad Puerto, para construir un país descentralizado porque creemos que Chile tiene que ser descentralizado o no será un país desarrollado”.

Desde la perspectiva de los movimientos universitarios, cada universidad tiene su sello. ¿Cuál es el sello de la Universidad Santa María en este sentido?
“Creo que la historia del movimiento estudiantil de la universidad es una de la cual tenemos que estar orgullosos y lo mismo nos tiene que hacer reflexionar de buena forma sobre cuáles son los pasos que se dan, porque el movimiento estudiantil no es algo que entra y sale, sobre el rol de los estudiantes en la universidad, éstos no son clientes que entran y salen, sino que son actores importantes que creo que ayuda muchas veces a establecer cierto control sobre la Dirección de la universidad para no alejarla de los principios fundacionales”.

En cuanto a las repercusiones que tienen las protestas en la comunidad, ¿cuál es su visión?
“Hay personas a las que les gusta protestar y que lo pasan bien en eso, pero nosotros entendemos que en realidad lo que estamos haciendo acá es volviendo a ser ciudadanos a tiempo completo y no cada cuatro años. A nosotros nos gustaría poder tener menos conflicto social y más representatividad en la democracia, y por eso estamos levantando esta alternativa porque si bien marchamos, hemos marchado y vamos a continuar haciéndolo, no nos quedamos ahí y queremos hoy día disputar la democracia porque también somos parte del país, y yo creo que en la actualidad no estamos lo suficientemente representados”.

¿Qué significa para usted la candidatura de Pedro Sariego y la suya, como sansanos?
“Podemos tener diferencias políticas, podemos tener profundas diferencias inclusive ideológicas, pero creo que desde nuestras perspectivas podemos agregar mucho valor a la discusión de los temas que nos afectan a todos. Si todos los días en ese edificio que está en Avenida Argentina se toman decisiones que nos afectan a todos. El tema es que si nuestros principios y también si se analiza de buena forma qué es lo más óptimo para la sociedad en la actualidad, de seguro podemos hacer un gran aporte. La Universidad Santa María es la que más aporta en la promoción de técnicos e ingenieros para el país y eso contrasta con la cantidad de sansanas o sansanos que están en las tomas de decisiones de la política chilena”.

“A NOSOTROS NO NOS VAN A PASAR GOLES CON LA LETRA CHICA”
Pedro Sariego Pastén, ex seremi de Obras Públicas, ingeniero civil mecánico y académico de la Universidad Federico Santa María, va de candidato independiente a senador por la Quinta Región, por Amplitud.

Como profesor, ¿qué significa para usted que dos sansanos estén postulando al Parlamento chileno?
“Estamos frente a una singularidad a nuestro juicio, porque por primera vez en la historia democrática chilena hasta donde tenemos entendido, se presentan dos sansanos a una elección parlamentaria, lo cual pienso es un hito en la historia misma de la universidad. La Universidad Santa María es importante en Chile, en todos los rankings figura entre las primeras universidades y en algunas áreas de la ingeniería sin duda es la que la lleva en nuestro país. Sin embargo, eso no se refleja en la estructura de poder dentro de nuestro país, como es la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica, e inclusive a nivel regional. Sacamos la cuenta que en toda la historia de la Santa María no ha habido más de 10 seremis, en todo Chile desde la recuperación de la democracia. No tenemos antecedentes de que antes haya habido algún representante en la estructura de poder en nuestro país, y a nuestro juicio -lo compartimos acá con el colega-, es muy necesario que exalumnos de la universidad vayan tomando estos roles, aunque eso signifique tener que enfrentar una cosa distinta como es un proceso eleccionario al cual, salvo las elecciones internas, no estamos acostumbrados. Y es por eso que yo estoy contento de presentarme como candidato a senador y celebro que este joven también haga lo mismo como candidato a diputado. Vamos en coaliciones distintas pero tenemos una misma alma”.

En este sentido, ¿cómo se refleja el pensamiento de Federico Santa María?
“Yo creo que todos los sansanos estamos marcados por la figura del benefactor cuando señala que es deber de las clases pudientes ayudar al proletariado. Esa es la expresión que ocupa, a llevarlos al más alto grado del saber. Y esa figura o esa expresión queda muy marcada en la consciencia del estudiante de la Federico Santa María y de sus profesores. En cierta manera, salvo excepciones, casi todos los exalumnos de acá tratan de ayudar al prójimo, están en una serie de organizaciones civiles que están en esa línea. Eso, a mí como profesor me deja muy contento. He recorrido el país muchas veces y me encuentro con sansanos que están vinculados a ONGs, a expresiones de ayuda a los demás, muchos hacen clases de noche, nunca se muestran pero son parte del sello de nuestra comunidad”.

A pesar de ser de ideas políticas distintas, ¿qué une a ambos candidatos?
“Obviamente, tenemos diferencias de opinión en un montón de cosas, como suele suceder entre los sansanos, pero compartimos el tema de modificar el modelo. Tal vez, la diferencia esté en el grado de modificación que queremos, pero compartimos que hay que hacer cambios. En esto, yo creo que los sansanos somos muy necesarios, porque de una u otra manera estamos en la zona de los números, nuestro espacio natural. Yo, que estuve en el aparato público, vi que en estos temas los otros fallan bastante. No hay que tenerle miedo a los números, hay que trabajar con ellos y la experiencia indica que un ingeniero de la Universidad Santa María es exitoso en eso. Por ello, creo que podemos contribuir desde esas esferas de poder a la toma de buenas decisiones en beneficio de los ciudadanos y de todos los chilenos. Estoy muy contento con las candidaturas de Jorge y mía. Espero que nos vaya bien y creo que el general de la ciudadanía va a entender que se espera hace mucho tiempo que emerjan del castillo figuras que puedan contribuir a su calidad de vida con el espíritu y el rigor con que lo suele hacer un sansano”.

Todas las familias luchan porque sus hijos puedan estudiar en la universidad y se espera que luego devuelvan al país los conocimientos que adquirieron contribuyendo a la justicia social. Desde ese punto de vista, ¿hasta qué punto es importante que los parlamentarios sean profesionales idóneos y con valores para hacer buenas leyes?
“Aterrizar las cosas, en primer lugar. Hay mucho discurso que no tiene piso porque no están los números. Vuelvo a poner ese tema en el tapete. Yo creo que lo que también nos guía es el concepto de devolver los privilegios. Nosotros somos hijos de la clase media y muchos de la clase trabajadora -mi abuelo era de la clase obrera y estoy muy orgulloso de eso-. Estamos claros que como emergemos de esos sectores hay que devolver los privilegios, y poner nuestros nombres en la papeleta apunta a eso, a que desde ese espacio de poder donde los ingenieros de la Santa María no hemos estado nunca, contribuir a hacer mejores leyes, más justas sin letra chica. A nosotros no nos van a pasar goles con la letra chica. Somos personas dedicadas, sistemáticas, que estudiamos los temas antes de tomar una decisión. Ese rigor que hemos aprendido y enseñado en esta universidad, a mi juicio es nuestra mejor contribución al análisis del conjunto de las leyes en todos los temas, y yo creo que el ciudadano puede confiar que cualquier tema que sea lo vamos a estudiar en detalle hasta la última letra y la última coma, y no se nos van a ir temas por el lado como suele ocurrir actualmente en un conjunto de leyes mal hechas que son una vergüenza, no puede ser que promulguen una ley y al mes haya que parcharla. Esas cosas son inadmisibles aquí en la universidad. Ese es el sello que tenemos y no cabe ninguna duda de eso. Esta es la palabra con la cual queremos contribuir en un futuro Parlamento. Que sea el inicio, que en las próximas elecciones no haya dos sansanos sino que todos los que tengan que haber, porque también estamos convencidos que es tiempo que la Universidad Santa María se haga presente en estas tareas”.