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En concordancia con propuestas que han hecho entidades como la OCDE, el académico del Departamento de Ingeniería Informática de la Universidad de Santiago, Dr. Mauricio Marín, plantea que Chile requiere abordar seriamente la gestión y explotación de los datos.

Tal como lo han hecho diversos actores –uno de los más relevantes, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), recomendó al país crear una agencia para la digitalización y un viceministerio-, el académico del Departamento de Ingeniería Informática de la Universidad de Santiago, Dr. Mauricio Marín, llamó a las autoridades nacionales a priorizar la creación de una institución que se ocupe de la gestión de datos.

El también director del Centro de Tecnologías de la Información para Aplicaciones Sociales (CITIAPS) del plantel estatal explicó que “en Chile no hay ninguna entidad o institución que se haga cargo de centralizar los datos, custodiarlos y hacerlos disponibles al público. Se han visto iniciativas de los gobiernos regionales o los ministerios, pero ninguno tiene los fondos ni las capacidades técnicas para mantener un sistema funcionando de manera sustentable en el tiempo”.

De concretarse esta nueva institucionalidad, el académico sostiene que los planteles universitarios debieran ser los primeros en “demandar que exista la filosofía de que los datos puedan ser explotados por terceros, con la debida protección a la privacidad de las personas, para crear aplicaciones de software destinadas a mejorar la calidad de vida de nuestra sociedad”.

Asimismo, enfatiza que “no solo se trata de dar disponibilidad a los datos con metodologías como Open Data (modelo estándar para la publicación de datos), sino que también se deben proporcionar los medios y la infraestructura necesaria para procesar esos datos”.

De esta manera, subraya el Dr. Marín, el ideal es contar con plataformas de software operando sobre los datos que permitan estimular la creatividad de los desarrolladores de software con que cuenta el país “para crear aplicaciones que vayan en beneficio de la comunidad ayudando a mejorar las condiciones de vida de las personas, y no solo para entender o supervisar los actos de Gobierno y del Parlamento, por ejemplo”.

Además, acota el experto, al contar con plataformas que faciliten el procesamiento de grandes volúmenes de datos, disponibles al público de manera abierta, las distintas entidades públicas o privadas podrán llamar a concursos y torneos en distintas áreas temáticas donde la ciudadanía se podrá manifestar con buenas ideas. “En ese momento, las universidades a través de sus académicos y estudiantes, que siempre tienen ideas creativas, podrán proponer soluciones a distintos tipos de problemáticas sociales”, destaca.

Fondos para proyectos

El Dr. Marín, al igual que otra de las recomendaciones de la OCDE, también apoyó la idea de crear un fondo dedicado al gobierno digital, para respaldar proyectos estratégicos. Esto, debido a que “el costo de construir una plataforma ad-hoc para cada aplicación innovadora de software puede ser muy alto para el desarrollador de software y, por tanto, su ausencia puede desincentivar la creación de productos de software de calidad que sean de utilidad real para el bienestar de la sociedad”.

De implementarse este fondo, el experto detalla que se podrían financiar ideas que “estimulen el emprendimiento digital, donde las aplicaciones de software tengan un fuerte componente de innovación basada en ciencia, constituyéndose en un nuevo canal de transferencia tecnológica desde las universidades y centros de investigación hacia la comunidad”.

Finalmente, el académico recalca que la propuesta permitiría dar origen a un nuevo concepto que se centraría en estimular e impulsar el avance “de un ecosistema de desarrollo de aplicaciones de software para explotar los datos disponibles al público. En definitiva, esta nueva institucionalidad debería fijarse ese tipo de metas”, concluye.