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Los riesgos y beneficios del huevo.

Durante la conferencia Biología Experimental (EB) 2013 se presentaron varios estudios que observaron específicamente el papel del consumo de huevo entero en grupos de alto riesgo, como las personas con síndrome metabólico y enfermedades del corazón, así como los efectos de un desayuno alto en proteínas para los adolescentes con sobrepeso.

“Muchos estudios ponen de relieve un papel positivo de los huevos en los retos actuales que enfrentamos de enfermedades crónicas”, dijo Mitch Kanter, PhD, Director Ejecutivo del Centro de Nutrición del Huevo.

No es el colesterol sino las bacterias

Tradicionalmente cuestionados por sus consecuencias en el colesterol, un estudio publicado en el New England Journal of Medicine dice que los huevos pueden aumentar el riesgo de enfermedades del corazón debido a la forma en que se digieren.

Uno de los informes dice que la lecitina que contienen los huevos, sean revueltos o pasados por agua, aumentan el riesgo de enfermedades del corazón debido a su efecto sobre las bacterias intestinales. Los huevos no son los únicos culpables: el hígado, la carne vacuna y de cerdo tienen un efecto similar. Aunque Stanley Hazen, investigador responsable del estudio, no recomienda eliminarlos de la dieta. “No son buenas las restricciones de grupos enteros de alimentos. Los huevos, la carne y otros productos animales son parte integral en la dieta de la mayoría de la gente”. Sin embargo, su estudio demostró que durante la digestión de estos alimentos, la flora intestinal pueden generar un mediador químico que puede contribuir a la enfermedad cardiovascular.

Quizás un resquicio de esperanza para los amantes de huevo es que el riesgo que implica la lecitina está en la yema de huevo, ese villano que los médicos y científicos vapulearon siempre por su alto contenido de colesterol. Se podría evitar comiendo sólo claras de huevo, pero la Escuela de Salud Pública de Harvard acaba de señalar en otro informe que la yema de huevo tiene proteínas, vitaminas B12 y D, riboflavina y ácido fólico, excelentes nutrientes para reducir el riesgo de enfermedades del corazón.

El mensaje es confuso, y el nuevo estudio parece enturbiar aún más el cuadro. La investigación, publicada en la última edición del New England Journal of Medicine, se centró en los microbios en el intestino y la sangre los niveles de ese mediador químico, una sustancia llamada OTMA (trimetilamina-N-óxido). Cada vez que ingerimos un huevo, las bacterias en el intestino ayudan a convertir la lecitina de OTMA. En el estudio, aquellos con los niveles más altos de OTMA en la sangre tenían “un riesgo 2,5 veces mayor de eventos adversos cardiovasculares” que los que tienen la menor cantidad de OTMA. Incluso entre las personas sin factores de riesgo tradicionales para la enfermedad cardíaca los altos niveles de OTMA se relacionaron con un mayor riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular.

Se necesitan más estudios para confirmar los resultados. Mientras tanto, los expertos recomiendan las reglas de sentido común: no están diciendo “eliminar” sino “reducir” los alimentos con alto contenido de grasas y colesterol, que también reducirán la cantidad de OTMA en la sangre.

Otros estudios presentados:

•Los huevos son parte de una dieta saludable para el corazón

Una investigación de la Universidad de Yale exploró el impacto del consumo diario de huevos enteros en hombres y mujeres con enfermedad coronaria. Los sujetos fueron asignados al azar a consumir ya sea dos huevos, ½ taza de sustituto de huevo o un desayuno alto en carbohidratos durante seis semanas como parte de su dieta típica. Los que comieron huevos enteros o sustituto de huevo no experimentaron ningún efecto negativo en el colesterol total, la presión arterial, el peso corporal o la función endotelial. La conclusión: los huevos enteros pueden ser parte de una dieta saludable para el corazón, incluso en aquellos que tienen la enfermedad coronaria.

•Los huevos promueven cambios lipídicos favorables en personas con síndrome metabólico

Una investigación de la Universidad de Connecticut sugirió que el consumo diario de huevos enteros puede tener un efecto positivo sobre la función y la composición de colesterol HDL en adultos con síndrome metabólico. Los sujetos siguieron una dieta restringida en carbohidratos, y consumieron tres huevos por día o una cantidad equivalente de sustituto de huevo. Después de 12 semanas, los que consumieron huevos enteros experimentaron mejoras en el HDL (colesterol bueno) la composición y la capacidad de eliminar el colesterol de la sangre. Mientras que aquellos comieron tres huevos enteros al día también tuvieron HDL más bajo en triacilglicerol y superior en un componente beneficioso de las yemas de huevo (phosphatidylethanolaime). “Estos resultados apoyan aún más la idea de que los huevos sirven como alimento funcional para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular en personas con síndrome metabólico”, dijo Catherine Andersen, autora principal del estudio y estudiante de doctorado en la Universidad de Connecticut.

•Un desayuno rico en proteínas reduce las calorías que se ingieren en todo el día

Por su parte, investigadores de la Universidad de Missouri presentaron datos que comparan los efectos de un desayuno con cereales (15% de calorías), con uno rico en proteínas de huevo y cerdo (40% de calorías) y un ayuno en la saciedad en adolescentes con sobrepeso / obesidad. El grupo que consumió huevos y cerdo en el desayuno reportó una disminución en el hambre y el aumento de la saciedad en comparación con la proteína normal y el ayuno. Las personas que comen un desayuno alto en proteínas también redujeron voluntariamente su consumo en más de 400 calorías por día durante el estudio de 12 semanas. Si bien no hubo diferencias significativas en el peso entre los grupos, los que no desayunan tuvieron un aumento significativo en el porcentaje de grasa corporal en comparación con los que comieron el desayuno normal o de alto valor proteico. Este estudio apoya los beneficios de un desayuno alto en proteínas como una estrategia de control de peso en adolescentes con sobrepeso y obesidad.

El Pan en la Dieta.

¿Lo como o no lo como? Con menos de 250 gramos de pan al día, podemos respirar tranquilos…

Nuestros abuelos no concebían una mesa de comida sin pan. Ellos no lo sabían, pero el pan aporta fibra, hidratos de carbono, vitaminas del grupo B, minerales (fósforo, magnesio y calcio) y proteínas vegetales. "Forma parte de la base de la alimentación".

Contribuye al equilibrio alimentario, está exento de grasas y sacia a quien lo consume. Así lo afirma Abel Mariné, catedrático emérito en Nutrición y Bromatología de la Universidad de Barcelona. "Es un producto que contribuye al equilibrio alimentario, está exento de grasas, sacia a quien lo consume, tiene un sabor neutro ideal para acompañar a otras comidas y es barato", asegura.

Sin embargo, los hábitos alimenticios del ciudadano del siglo XXI son muy distintos: comemos fuera de casa y cocinamos menos. Todo ello "va en detrimento del pan y en aumento de un mayor desequilibro alimentario", asegura Xavier Barriga, maestro panadero, que lamenta que se sustituya este rico alimento por otros productos más energéticos como la bollería industrial o el pan artificial enriquecido con grasas hidrogenadas.

Pan de “mentira”

Ya no tenemos tiempo para acudir a la panadería a recoger dos barras tiernas recién sacadas del horno. Los hábitos cambian y hoy pequeños comercios, gasolineras o tiendas de 24 horas ofrecen pan a cualquier hora del día. Pero, ¿podemos fiarnos de la salubridad de este producto?

Se sigue acusando al pan de engordar, pero es un mito. "No perjudica a la salud. Es un tema de calidad, no de seguridad ni de valor nutritivo", señala Mariné. La diferencia está en el gusto: el pan prefabricado no tiene nada que ver con el delicioso pan artesanal, elaborado en un horno tras un largo proceso de fermentación.

El aroma y el sabor son los principales indicadores de la calidad de este alimento. Si huele a pan, buena señal: confirma el desarrollo de los ácidos orgánicos responsables de ese olor, es decir, el tiempo de reposo es el adecuado. Cuanto menos reposo, más engorda. Además, un almidón mal cocido genera una masa compacta que dificulta la digestión.

Es un motivo de la decadencia del pan, pero no el único. Muchos siguen acusando al pan de engordar. Es ¿mito o realidad? Es un mito. Al respecto, el catedrático cree que "la gente que se plantea esta pregunta no se ha parado a pensar que las calorías de los alimentos siempre engordan, vengan de donde vengan".

Las calorías engordan, vengan de donde vengan

La regla es simple: una persona gana peso si ingiere más de lo que quema. Necesitamos unas 2.000 calorías al día, y cien gramos de pan contienen entre 230 y 250. Si tomamos menos de 250 gramos de pan al día, podemos respirar tranquilos.

Muchos de aquellos que creen que el pan engorda apuestan por productos integrales. El pan integral tiene más fibra. No obstante, las diferencias de este producto con el pan blanco no son grandes. "El porcentaje de absorción del integral es menor, y no es sustancialmente más nutritivo que el blanco, sólo algo más", explica el catedrático.

Cómo comerlo y conservarlo

¿Tostado, congelado, duro, blando, frío o caliente?

Un pan que enseguida se pone duro o como un chicle indica un proceso de elaboración inadecuado. El maestro panadero Xavier Barriga no lo consumiría. En cambio, sí aconseja congelarlo si está en óptimas condiciones: "El único problema es que el pan absorbe humedad y deja de estar crujiente". Basta con enchufar la tostadora para que el alimento recupere sus propiedades originales cuando lo vayamos a consumir.

Para los dubitativos: el pan artesanal se come frío y reposado. ¿Y el industrial? "O se come caliente o hay que tener hambre para tomárselo", bromea el panadero.

Más del40% de niños y adolescentes sufre de intolerancia a la lactosa.

El estudio, además, mostró preocupantes resultados respecto de la baja ingesta de calcio y leche, y altos índices de obesidad escolar.

Casi la mitad de los escolares de entre 10 a 18 años presenta problemas de Hipolactasia, la que con síntomas puede significar Intolerancia a la Lactosa. Esto según un estudio realizado por el Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile, en conjunto con Tetra Pak.

La intolerancia a la lactosa se refiere a los síntomas causados por la mala digestión de la lactosa, la cual a su vez, debe ser hidrolizada por la enzima lactasa en el intestino. Cuando se sufre de una ausencia o insuficiencia de esta enzima, significa que existe una Hipolactasia, causando la intolerancia a la lactosa.

Con el objetivo de determinar la prevalencia de niños y adolescentes hipolactásicos en la Región Metropolitana, y su relación con la declinación de la ingesta de leche, el INTA, junto a Tetra Pak realizaron un estudio, que incluyó a 277 niños y adolescentes, de entre 10 a 18 años, pertenecientes a 6 establecimientos educacionales del Gran Santiago de estratos socioeconómicos medio alto y medio bajo.

Para la Dra. Sylvia Cruchet, del INTA, “que el 42,2% de los alumnos estudiados sea hipolactásico, nos demuestra que no existen muchas diferencias con los resultados que hemos obtenido en adultos, por lo tanto es algo que esperábamos. Ante esto, lo importante es saber que existen opciones para aquellos que son intolerantes, y que no por esto van a dejar de ingerir calcio, algo tan necesario en esta etapa de la vida”.

La forma en que se desarrolló el estudio fue mediante el test de Hidrógeno en Aire Espirado (HBT), para determinar sintomatología gastrointestinal. Durante el examen, los niños debían ingerir calcio de origen lácteo, para luego realizar una evaluación antropométrica.

El estudio también abarcó otros importantes temas. Dentro de los resultados, se demuestra un bajo consumo de calcio en todas las edades, llegando a cubrir sólo un 40% de los requerimientos de calcio durante esa etapa de la vida, lo que además se ve influenciado por el nivel socioeconómico de los encuestados. Ante esto, Pablo De Toro, gerente de Marketing de Tetra Pak Chile, manifestó que “es preocupante ver lo mal que se están alimentando nuestros hijos, y este estudio sin duda nos plantea la necesidad de seguir implementando iniciativas para fomentar un mayor consumo de lácteos a fin de suplir las necesidades reales del organismo. No nos olvidemos que al problema de calcio, además hay que sumarle el que como país no llegamos a la ingesta mínima de leche recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS)”.

Igualmente, se determinó que un 54.2% de los niños y jóvenes de la muestra se encuentra con sobrepeso y obesidad, número que se va incrementando a medida que van creciendo. Al respecto, la Dra. Cruchet comentó que “se trata de cifras sumamente impactantes, que van aumentando progresivamente. Con esto nos damos cuenta que a pesar de que estamos haciendo cosas por combatir la obesidad, no está resultando, por lo que hay que cambiar de estrategia”.

Sobre la Empresa

Tetra Pak es una empresa de origen sueco, que inició sus actividades en 1952 con el desarrollo de un innovador sistema de envasado para la leche líquida. Desde entonces se ha transformado en uno de los principales proveedores del mundo de sistemas de envasado de leche, jugos de frutas y bebidas, entre otros productos.

En la década de los 90, el Instituto de Tecnología y Alimentos de Estados Unidos, el cual agrupa a todos los técnicos, científicos e investigadores de las ciencias de la alimentación, declaró la Tecnología Aséptica (que combina el tratamiento UHT con el sistema de envasado aséptico) como el mayor avance de la ciencia alimenticia del último siglo. En la actualidad Tetra Pak está presente en más de 170 países en el mundo, y en nuestro país se encuentra desde 1977 protegiendo lo bueno.

En CESFAM de Olmué se realizan cirugías plásticas reparatorias de carácter menor durante temporada otoño invierno.

También se está realizando vacunación contra la influenza y operativos preventivos

El director del CESFAM, Dr. Rodrigo Venegas, informó que se están recibiendo inscripciones en SOME, para cirugías plásticas reparatorias de carácter menor, con la finalidad de poder corregir cicatrices, quistes, o extirpar lunares, lo que se realizará en los meses de otoño e invierno, ya que favorece la menor radiación solar a la recuperación de tejidos cutáneos. Es así que los Olmueínos, podrán tener acceso a mejorar las secuelas de heridas, y otras afecciones de índole cutáneo.

El Dr. Venegas señaló, que los interesados deben estar previamente inscritos en el SOME, y también en FONASA, posteriormente deben acudir al pabellón de Cirugía Menor del CESFAM, donde se realiza la evaluación paramédica para diagnosticar el tipo de operación a la que serán sometidos, las que son de tipo ambulatorio.

Por otra parte, se refirió al operativo realizado por la Fundación Arturo López Pérez, el pasado fin de semana, en la cual se realizaron entre sábado y domingo, 60 mamografias gratuitas a mujeres de la comuna; explicando, que si bien se produjo un pequeño problema, porque llegaron más damas que las consideradas en los cupos diarios, que eran 30. Al respecto el director del CESFAM, comunica que se realizará otro operativo en fecha próxima. Explicando que esto obedece a un convenio realizado por el Municipio a través del CESFAM Manuel Lucero, y para ello la Fundación Arturo López Pérez cuenta con un moderno equipamiento móvil que estará disponible nuevamente para las mujeres de Olmué, con el objetivo de ayudar a prevenir el cáncer de mamas.

También el doctor Venegas se refirió al programa de vacunación contra la influenza, el que está destinado preferencialmente a los adultos mayores, menores embarazadas, y enfermos crónicos. Señalando que en este marco, también se ha realizado vacunación a profesores y personal municipal, recomendando a las personas que atienden público o trabajan con personas vulnerables, a que se acerquen al CESFAM para ser vacunados.

Caminar para Bajar de Peso.

Al parecer, algunas personas sedentarias pasan más tiempo que otras reclinadas en sus sillas o sillones. Y esa diferencia podría ser clave para determinar quién va a aumentar de peso y quién va a mantenerse esbelto.

Los investigadores de la Clínica Mayo creen que no son los viajes al gimnasio, sino el ritmo de las actividades diarias lo que constituye el factor determinante para fijar el peso de cada persona, según un pequeño estudio de personas que se describieron a sí mismas como sedentarias.

Los científicos hallaron que las personas obesas estudiadas se sentaban durante unos 150 minutos diarios más que las personas delgadas que participaron en el estudio. Ello implicaba que las primeras quemaban unas 350 calorías menos que las segundas.

Los investigadores tuvieron en cuenta el papel que desempeñan actividades rutinarias como caminar, hablar, sentarse y pararse.

Si los sujetos con exceso de peso pudiesen adoptar la conducta de sus homólogos delgados, ello implicaría una pérdida de unos 15 kilos al año, dijo el estudio. Y no sería necesario siquiera ir al gimnasio para conseguir esa rebaja de peso.

"Creo que nuestro estudio es un rayo de esperanza, porque hace 50 años nuestras condiciones biológicas eran las mismas, pero la obesidad no era prevaleciente en Estados Unidos", dijo el director del estudio, el endocrinólogo James Levine.

"Si pudiéramos volver a los niveles de actividad de hace 50 años, tendríamos el potencial de dar marcha atrás en cuanto a la obesidad", agregó.

El déficit de actividad de los participantes sedentarios no reflejaba necesariamente una falta de motivación, dijo Levine. En lugar de ello, podría ser indicio de una diferencia en la composición química del cerebro, porque incluso cuando los obesos perdieron peso, continuaban llevando una vida sedentaria. Y cuando los delgados aumentaron de peso, no por ello adoptaron costumbres sedentarias.

Los investigadores estudiaron diez sujetos medianamente obesos y diez delgados, y los vistieron con una ropa interior especial que utilizaba una tecnología desarrollada para los tableros de control de los aviones a reacción.

Detectores distribuidos por esa ropa interior registraron las posturas y movimientos de los sujetos las 24 horas del día durante diez días.

Los voluntarios continuaron llevando sus vidas normales salvo que ingirieron todas sus comidas en un hospital de Rochester y se aseguraron de no dejar comestibles -- calorías -- en sus platos.

En la fase siguiente, los investigadores aumentaron 1.000 calorías diarias en las comidas de los voluntarios delgados durante 10 días más, de modo que pudiesen aumentar de peso, al tiempo que eliminaban mil calorías diarias de los obesos, para que pudiesen rebajar.

El estudio, publicado en la revista Science, se basó en los datos compilados acerca de los diferentes niveles de actividad entre los participantes gordos y delgados.

Para mantener la figura no sólo sirven los ejercicios aeróbicos. Científicos estadunidenses afirman que el secreto radica en modificar las actividades cotidianas: subir escaleras en lugar de usar el elevador, lavar a mano los platos en lugar de usar el lavavajillas, caminar en lugar de ir en automóvil o autobús.

El cuerpo quema calorías cuando marca un ritmo con los pies, aseguran James Levine y colegas de la Clínica Mayo de Rochester, en Minnesota, en la revista científica Science (volumen 307, página 584) en su edición de mañana viernes.

El equipo de investigadores realizó un experimento con diez personas de peso normal y otras diez que tenían un leve sobrepeso, a quienes les colocaron sensores en el cuerpo. Estos artefactos registraban todo movimiento, por más pequeño que fuera, durante todo el día.

Todos los participantes tenían empleos en los que debían permanecer sentados. Durante los diez días que duró la experiencia realizaron sus actividades normales, salvo que comían en la clínica, para garantizar que todos consumieran porciones iguales con la misma cantidad de calorías.

El análisis de un total de 150 millones de datos mostró que las personas más delgadas estaban "en movimiento" un promedio de 150 minutos por día más que las que tenían sobrepeso. Esta diferencia hacía que diariamente quemasen 350 calorías más, explicó Levine.

Como unidad de medida para un metabolismo más activo, el equipo utilizó el concepto Non-Exercise Activity Thermogenesis - NEAT - (Quema de calorías por actividades no deportivas).

En una fase posterior del estudio, los científicos demostraron así que las personas sedentarias hacen menos actividad física por naturaleza y no como consecuencia de su peso.

Pusieron a dieta a las 10 personas con sobrepeso, mientras que los más delagados tenían que ingerir mil calorías más por día.

A pesar de bajar de peso, las personas con sobrepeso no se vieron estimuladas a realizar ejercicios físicos.

En cambio, las personas más delgadas continuaban moviéndose más, a pesar de haber subido unos kilos, y de esta manera crearon las condiciones para bajar nuevamente de peso.

Aquí te damos 7 razones de por qué funciona:

Caminar quema calorías. Por ejemplo una persona que pesa aproximadamente 75 kilogramos y camina un kilómetro en 9 minutos, quemará un promedio de 550-800 calorías en una hora. Estas calorías son comparables a una comida regular.

Caminatas regulares aumentan tu ritmo metabólico. Es conocido el hecho de que una caminata cinco veces a la semana por 30 minutos a una intensidad de moderada a vigorosa aumenta tu ritmo metabólico. Este aumento en el metabolismo dura varias horas después del ejercicio, por lo que se continua quemando calorías a una velocidad más rápida aún después de terminada la caminata y estando relajado.

Una caminata puede actuar como supresor del apetito. Primero, esto se debe al aumento de la producción de una sustancia química llamada serotonina, la cual cuando alcanza cierta concentración en el cerebro suprime el apetito. Segundo, el caminar aumenta los niveles de una hormona llamada noradrenalina, que no solo aumenta el ritmo metabólico, sino que también inhibe el apetito. Al mismo tiempo, aumenta los niveles de adrenalina que son útiles para movilizar la grasa de las células que son quemadas por la energía del ejercicio.

Las caminatas aumentan tu tejido muscular. Caminatas regulares aumentan la proporción de peso músculo en todo el cuerpo. Mientras que un kilo de músculo es menor y más compacto que un kilo de grasa. Tu cuerpo lucirá más firme, liso y moldeado.

Las caminatas reducen el factor de sobrealimentación. Muchas personas se sobrealimentan por razones que nada tiene que ver con el hambre, el stress, el aburrimiento, depresión, soledad, etc. Es conocido que un programa de ejercicio puede ayudar a reducir o aliviar por completo estos factores.

Las caminatas aumentan la autoestima. También dan una sensación de “bien estar”, y esto induce a los caminadores a tener una motivación para mantenerse en un peso correcto y alimentarse sanamente, porque se sienten mejor consigo mismos. Una persona con una buena autoestima, tiene más posibilidades de dejar de comer compulsivamente.

Caminar ayuda a acelerar el tiempo del transito intestinal. Algunas investigaciones y médicos creen que los ejercicios aeróbicos ayudan a que los alimentos permanezcan menos tiempo en el estómago y los intestinos, por lo que hay menos tiempo para que las calorías y la grasa sean absorbidas.

Para que estés bien

Para que puedas gozar de todos estos beneficios no es necesario participar en maratones, basta con caminar 30 minutos diarios, cinco veces a la semana.