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Gobierno presentó nueva ley que convierte a todos los chilenos en donantes de órganos.

La nueva normativa se presentó en una ceremonia en el Patio de los Naranjos de La Moneda, la que contó con un sinnúmero de pacientes trasplantados y sus familias. Entre ellos, la joven de 20 años, Pía Martínez Moya, quien recibió un corazón en el Hospital DR. Gustavo Fricke de Viña del Mar, en octubre del año 2012.

Con la presencia del Presidente de la República, Sebastián Piñera, el Ministro de Salud Jaime Mañalich, la Ministra Secretaria General de Gobierno, María Cecilia Pérez, el Subsecretario de Redes Asistenciales Dr. Luis Castillo, autoridades metropolitanas y regionales de salud y pacientes, se presentó la nueva ley de donante universal que entra en vigencia a partir de octubre próximo.

Según cifras del Registro Civil, 3,5 millones de chilenos han manifestado su voluntad de no ser donantes de órganos. Esta situación motivó una revisión de la normativa. Tras meses de análisis en el Parlamento, el pasado 7 de junio fue publicada en el Diario Oficial una nueva ley que establece que todos los chilenos –mayores de 18 años- son donantes de órganos y quien no desee ser donante debe haber expresado su voluntad en un documento certificado ante notario público.

“Quiero aplaudir y felicitar a todos los que fueron autores, impulsores de esta nueva ley, que lo que hace es facilitar el mundo de los donantes, hacer más fácil para los donantes poder cumplir con ese gesto de amor que significa dar vida después de la vida, garantizando, por supuesto, a aquellos que no quieran hacerlo, el derecho a hacerlo, y garantizando también que todos los procedimientos, desde el punto de vista médico y desde el punto de vista ético, van a resguardar la dignidad tanto del donante como del que recibe un órgano en donación”, señaló el Presidente Sebastián Piñera en la ceremonia oficial en el Palacio de La Moneda.

Alcances de la Ley

Pese a la modificación de la legislación, es importante señalar que siempre la decisión final sobre la posibilidad de donar un órgano la va a tener la familia del posible donante. En esto la nueva ley es muy estricta. Establece que en caso de existir duda respecto de la decisión de la persona fallecida, se deberá consultar primero al esposo, pareja, o a los hijos en caso que sean mayores de 18 años, a los padres o bien a los hermanos.

Es por ello que el llamado que realiza el Ministerio de Salud es que la decisión de donar, sea un tema conversado al interior de las familias con el fin que siempre se respete la voluntad del fallecido.

“Creemos que esta ley, junto con los esfuerzos hechos para tener unidades de procuramiento y financiar adecuadamente los fármacos para manejar la donación en los trasplantes de órganos, van en la línea correcta y permiten que raramente en una materia que nos habíamos quedado atrás con respecto a otros países, hemos ido recuperando terreno y le hemos dado una esperanza a nuestros compatriotas”, dijo el Ministro de Salud Jaime Mañalich.

Datos de trasplantes

El Ministro Mañalich enfatizó por ejemplo, que estas medidas han posibilitado que en las últimas 24 horas, se realizaran 7 trasplantes de órganos en la red de hospitales públicos y privados del país.

Entre el 1 de enero y el 10 de junio de este año, se han realizado 137 trasplantes a nivel nacional. De ellos, 15 son de pulmón, 11 de corazón, 30 de hígado y 81 de riñón. Respecto de los donantes la cifra asciende a 47 personas hasta el 10 de junio.

Se estima que en el país aproximadamente 1.600 chilenos están en lista de espera por un donante de órganos.

El año pasado, en tanto, se alcanzó una tasa de donación de 8,8 por millón de habitantes, con lo cual se superó la meta definida por el Ministerio de Salud de llegar a 7,5 el año 2013.

Joven paciente del Hospital Fricke contó su experiencia

Pía Martínez, la paciente que fue trasplantada de corazón en octubre del 2012 en el Hospital Dr. Gustavo Fricke de Viña del Mar, señaló que esto “significó vivir el amor, vivir la generosidad de una familia completa que donó en medio del dolor un órgano para alguien, anónimamente, es hermoso. Estar acá me llena de orgullo, porque fue uno de los objetivos que me planteé cuando me dieron de alta, dije: voy a hacer campaña para que la ley se pueda cambiar, para sensibilizar a la gente, para que hayan muchos donantes, es un sueño hecho realidad estar acá, estoy muy orgullosa”.

La Dra. Margarita Estefan, Directora del Servicio de Salud Viña del Mar Quillota, quien asistió a la ceremonia, manifestó estar “muy emocionada de las lindas palabras que dijo Pía sobre lo que le tocó vivir cuando estaba muy grave y esperando ser trasplantada a nivel nacional. Nos recordó todos esos días de angustia que vivimos junto con ella y los médicos del Fricke, a la espera de alguien que pudiera donar un órgano para ser trasplantada”. También señaló que “La población debiera comprender la necesidad de ser donante, dejarlo estipulado en vida, para que dé vida a otras personas”

La Dra. Estefan señaló que “Nos sentimos orgullosos de trabajar en el Servicio de Salud que tiene en su red al Hospital Dr. Gustavo Fricke, que es que el de más alta complejidad y que tiene estándares a nivel mundial para poder realizar trasplantes de corazón y trasplante de corazón complejo”.

Dieta para combatir la gastritis.

Si usted es una de las miles de personas que sufren de gastritis, hay alternativas que puede hacer para mejorar su estilo de vida y salud.

 

La gastritis es un tema muy presente en nuestra sociedad y en el mundo moderno, donde reina el estrés, el desorden alimenticio, las malas comidas, la comida chatarra y la sobrecarga laboral y el uso indiscriminado de pastillas.

Qué comer, como dijimos antes, esta dieta está pensada para personas con síntomas agudos de gastritis como son acidez, dolor en la boca del estómago, náuseas, vómitos, escalosfrios entre otros.

 

Esta dieta tiene bajo contenido de grasa, bajo contenido de fibra y va sin irritantes ni condimentos. La dieta está planeada para ser preparada en casa.

 

Desayuno:

•Opción 1 : 1 infusión. 2 tostadas normales. ½ vaso de jugo de papaya.

•Opción 2 : 1 vaso de leche sin lactosa o yogurt descremado. 1 taza de papaya. 1 tostada o rodaja de pan normal.

Media mañana y media tarde: Papaya en trozos, manzana o durazno.

 

Almuerzos y noches:

•Opción 1 : Pollo cocido : Un filete de pollo cocido. Puede acompañarse puré de papas hecho sin pimienta ni mantequilla. Puede llevar sal.

•Opción 2 : Sopa de pollo : Hecha en forma casera, 1 presa de pollo, 1 papa amarilla de preferencia. Arroz.

•Opción 3 : Pescado con puré de zapallo : Un filete de pescado al vapor sazonado sin pimienta ni ajos. Acompañar con puré de zapallo amarillo o loche sazonado con sal. Puede llevar papa.

Las opciones anteriores pueden llevar arroz hecho sin aceite ni ajos (como el que preparan los chinos).

 

Recomendaciones:

 

La dieta no debe incluir café, frutas olorosas con cáscara como manzanas o melón o piña o cítricos, ni cebiches, ni condimentos ni frituras ni alimentos con mucha grasa, gaseosas o bebidas energizantes. El cigarro y el alcohol también están restringidos.

 

La sáliva es una excelente alternativa también para calmar las molestias. Esta dieta puede ser seguida en promedio unos 3 ó 4 días para ir poco a poco normalizando la dieta e ir introduciendo lentamente el resto de alimentos. Es importante haber acudido con su médico para iniciar un plan de tratamiento y buscar la presencia de Helicobacter Pylori.

 

Alimentos prohibidos en el Deporte.

Hay alimentos que deberías evitar si eres un deportista o realizas de forma activa actividades físicas. Aquí te enumeramos los más perjudiciales…

 

“Una buena alimentación no hará que un atleta de fin de semana se convierta de la noche a la mañana en campeón olímpico; pero una nutrición deficiente convertirá a un campeón olímpico en un atleta de fin de semana”. Esta frase resume la importancia del plan alimentario en el deporte.

De cualquier manera, la alimentación en quienes realizan deporte, ya sea recreativo o profesional, no sólo ayuda a mejorar el rendimiento, sino que sirve para conservar y/o mejorar la salud. • Bebidas alcohólicas

El alcohol es un arma de doble filo, por un lado, sólo aporta una gran cantidad de calorías vacías (7 calorías por cada gramo ingerido) sin valor nutricional. Por otro, consume vitaminas y minerales para ser metabolizado. Además de dañar el hígado, provocar deshidratación y aumenta la cantidad de radicales libres que dañan a las células. Se puede tomar de vez en cuando una bebida alcohólica, preferiblemente una cerveza, una copa de vino tinto o una sidra, que tienen una baja gradación alcohólica y contienen fitoquímicos como el resveratrol de la uva o el lúpulo de la cerveza, que protegen tu salud.

Las mejores copas: vino blanco o rosado (80-90 kcal/100cc) vino tinto (75 kcal/100 cc) sidra (37 kcal/100cc) cerveza (47 kcal/100cc) cava (70 kcal/100cc)

• Fiambres

¿Confías en una mortadela con cara de ratón? La mayoría de los fiambres que hay en la charcutería no tienen nada que ver con el cerdo del que dicen se originaron. Los procesos de industrialización han hecho que los fiambres como el jamón de York sea una masa de gelatina de color rosado, rica en azúcares, féculas, sal, fosfatos, etc. y muy poco recomendable para una alimentación sana. Y si realmente te decides a leer la etiqueta de estos productos, descubrirás que no tienen nada de naturales.

•Bollería o Pastelería industrial

No te dejes engañar por la publicidad que intenta venderte que los bollos son una fuente de energía para tus músculos con aceites vegetales. Al no ser que pretendas cubrir tus arterias de grasa y hacer de tu cuerpo una central de reserva de los ácidos grasos menos recomendables: los aceites de palma y coco, que aunque son aceites vegetales son un tipo de grasas saturadas, perjudiciales para la salud. Si a esto le añades harinas refinadas, azúcares sencillos y colorantes artificiales, no te quedan muchas razones para disfrutar de un bollo o un pastelito.

•Golosinas

Si quieres saber de que están hechas las gominolas, mira su composición: azúcar, glucosa y colorantes. ¿Hay algo más? Pues aparte de calorías vacías y cierta tendencia a la adicción por el dulce, más vale que dejes de visitar la tienda de la esquina e inviertas ese tiempo y dinero en una buena licuadora para hacerte jugos de frutas naturales cada vez que tienes ganas de algo dulce y de colores.

•Caviar

Un alimento tan caro no podía ser para todos los días. El caviar auténtico se obtiene de las huevas del esturión, aunque también hay sucedáneos de caviar con huevas de lumpo, capelán o las huevas más grandes y rojas del salmón y trucha. El problema de este alimento de reyes está en que aporta hasta 244 calorías por 100 g en forma de 300 g de colesterol y una gran cantidad de sodio (1.940 g) A no ser que te estés preparando una carrera de ultrafondo y no tengas otro alimento a mano, pocos alimentos aportan tanto colesterol en tan poca cantidad.

• Salsas comerciales

Ahora hay salsas embotelladas para todos los gustos, desde la popular mayonesa hasta una bearnesa, ketchup, holandesa, mostaza, napolitana, chutney indio, salsa china, barbacoa, etc. La característica común de todas ellas es su alto contenido calórico, especialmente por su naturaleza grasa. Si además tienes en cuenta los azúcares añadidos, los colorantes artificiales, los aditivos y conservantes, etc. Te conviene hacer la salsa en casa cuando quieras disfrutar de una mayonesa, antes que pasar por ser un conejillo de indias para comprobar como el uso indiscriminado de estas salsas en tu plato, aumenta tu cintura cada mes.

•Aperitivos salados

No te despistes, estamos hablando de las papas fritas, snack como palitos, maní o cacahuetes saborizados, nachos, etc. Esas sabrosas y crujientes cosas que aparecen en una reluciente y llamativa bolsa de colores. Si hay que hacer tanto ruido para vender un producto, algo malo debe tener. Sin tener en cuenta que la mayoría no bajan de 500 calorías por100 g, en forma de grasas, está su alto contenido en sodio, no tienen vitaminas ni minerales, pero añaden colorantes artificiales y potenciadores de sabor como el glutamato, que hacen que no puedas comer sólo una. Y es que son productos adictivos, especialmente antes de comer o tomando algo con los amigos, cuando no hay nada que hacer y entra el "gusanillo del hambre" Es preferible tomar unos frutos secos sin tostar naturales, unas pasas, semillas de girasol, palomitas (popcorn, pochoclo) o aceitunas, a sucumbir a un producto artificial.

• Gaseosas

Pocas personas son capaces de pedir agua en un bar, pero es una bebida completamente sana. Yo no confío en una bebida cuya fórmula es secreta y no hay nada natural en su composición. La lista de bebidas carbonatadas o refrescos para beber es cada vez más larga, pero si comparas las etiquetas de todas ellas, no se distinguen demasiado. Contienen gas carbónico para obtener burbujas, fosfatos, varios aditivos con la letra E, algunos cafeína como excitante y ácido fosfórico, una sustancia que precipita con el calcio, reduciendo la absorción de este mineral, por lo que puede producir descalcificación. Si además escoges una bebida ligera o "light" añade a la lista de inconvenientes los edulcorantes artificiales que no son recomendables.

• Viandas de cerdo

Hablamos del tocino, la panceta, el bacón, la morcilla, y esos productos del cerdo que deberían estar prohibidos por su alto contenido en grasas saturadas, las más perjudiciales para tu salud. Recuerda que nuestros abuelos sólo hacían matanza una vez al año, por lo que no podían disfrutar de estas bombas grasas más que un par de veces al año y aplícate la misma frecuencia.

•Salchichas

¿Has mirado alguna vez la composición de una salchicha? Pues comprueba que el contenido en carne no es mucho y esta no es de buena calidad, pero tiene féculas, azúcares, sal, queso, fosfatos, etc. Cualquier parecido con un alimento es coincidencia. Si además escoges las que tienen ketchup, mostaza, etc. Los colorantes y aditivos aumentan, quizás ni tu perro se la coma, adivina porqué.

• Comidas preparadas

Esa lasaña lista para calentar al horno, esa tortilla que sólo tienes que sacar del plástico, los palitos de pescado, las empanadas o las croquetas "caseras" que se venden listas para freír, no saben a las que te prepara tu madre ¿será porque no tienen nada de caseras? Estos alimentos son muy cómodos, pero más vale que aprendas a cocinar si quieres disfrutar de una buena alimentación. Contienen más grasa de la habitual (incluso la versión ligera) más sal, más colorantes, más conservantes y la carne o el pescado que contienen, no es de la calidad que tu puedes escoger si haces estas comidas en casa.

•Parrillada

Son ricas en alimentos grasos como el chorizo, la panceta, la morcilla, las chuletas, etc. Sin olvidar que la carne chamuscada, contiene benzopirenos, sustancias carcinógenas implicadas en la aparición de tumores.

•Sopas de sobre

No hay nada como una sopa calentita en invierno, especialmente si está hecha en casa, porque las sopas de sobre son ricas en sodio y un potenciador del sabor como el glutamato, conocido como sabor umami o quinto sabor. Aunque no está clara su relación con el síndrome del restaurante chino, o la aparición de infartos cerebrales, no hay que olvidar que el glutamato es un neurotransmisor cerebral, y no se debe abusar de esta sustancia.

•Azúcar blanco

Si eres una persona golosa, escoge miel, al menos la miel aporta sustancias que ayudan a mejorar tu salud y aporta energía de una forma más natural. El azúcar blanco es en realidad sacarosa (99%) y se obtiene de la caña de azúcar o la remolacha azucarera por un complejo proceso de refinamiento que desnaturaliza el azúcar original. Sólo aporta energía (4 calorías por gramo) y un intenso sabor dulce. El problema está en que al ser un carbohidrato sencillo, se absorbe rápidamente y provoca un aumento de glucosa en la sangre con el riesgo de hipoglucemia posterior. Lo que puede hacer de tu dieta un fracaso o provocarte la odiada "pájara" durante el ejercicio.

Adicción a la Comida Chatarra.

Un nuevo libro revela más secretos sobre la comida basura: “Sal, azúcar y grasas: son los gigantes de la alimentación que nos van enganchado”. Su autor es Michael Moss, ganador del premio Pulitzer en 2010 por una serie de reportajes de investigación sobre la comercialización de carne contaminada.

Ya en ese mismo año, 2010, un informe especial de New Scientist demuestraban que los alimentos con alto contenido de azúcar, grasas y sal tienen un efecto similar al de la cocaína.

Comer para sentirse feliz

La clave está en el “punto de felicidad”, que es cómo los fabricantes describen los niveles de azúcar, grasa y sal en los alimentos procesados.

Después de tres años de investigación y de muchas conversaciones con ejecutivos y científicos de multinacionales como Pepsi, Kraft, Unilever, Mars y Kellogg, Moss descubrió que en el centro de la estrategia de las empresas está en esa impía trinidad formada por la sal, el azúcar y la grasa.

Los fabricantes quieren lograr un vínculo perfecto entre la comida y la sensación de bienestar que se produce en el cerebro de los consumidores después de tomar algo apetitoso.

Su obsesión es que volvamos a más cuanto antes, por lo que la industria se ha obsesionado con encontrar este "punto de felicidad".

De hecho, para conocer el poder sensorial de los alimentos, realizan estudios de exploración de resonancia magnética que sirven, por ejemplo, para ver cómo actúa el azúcar en el cerebro, y los resultados son espeluznantes, ya que al parecer tendría el mismo efecto que la cocaína.

Junto con el azúcar, la sal y la grasa forman un trío de sabores fascinante que, según afirma Moss, hacen que sea imposible resistirse, superando nuestras reservas de autocontrol y haciendo que nos lancemos compulsivamente al consumo de ciertos alimentos.

Mezcla fatal: Azúcar, sal y grasa

La sal, al igual que el azúcar, también es refinada para potenciar su sabor y acelerar

su metabolización. “Una práctica que lleva más de dos décadas utilizándose para elaborar las patatas fritas, y el principal ‘truco’ que las hace irresistibles”.

Esta obsesión llega a tales extremos que se han justificado conductas poco éticas como alterar la composición química de ciertas sustancias (se usan potenciadores para aumentar la dulzura del azúcar hasta 200 veces) o modificar las cantidades recomendadas.

Moss convenció a tres de los mayores fabricantes para dejarle probar sus productos con niveles significativamente reducidos de estos tres ingredientes. "Sin sal, las galletas saladas han perdido su magia. Sabían a paja, parecía que estaba masticando cartón y no tenía ningún sabor".

El escritor afirma que los fabricantes adoran la sal porque apenas es un poco más caro que el agua, tiene "poderes milagrosos" y aumenta el atractivo de los alimentos procesados.

Lo mismo ocurre con las sopas, carnes, panes... "Si quitas un poco de sal o azúcar o grasa de los alimentos procesados, ya no sabrán igual".

Además, la fórmula varía según los países y los destinatarios finales de los productos. Los estudios muestran que el punto de felicidad para los niños puede tener un contenido de azúcar del 36 por ciento, tres veces más que en los adultos.

Esto no solo aumenta el riesgo de sufrir sobrepeso u obesidad, sino que incrementa las posibilidades de contraer diabetes, asma y hasta esclerosis múltiple, según revelan varios estudios.

Los médicos están cada vez más preocupados por el efecto de la fructosa (otro de los componentes estrella), porque el cuerpo no procesa igual el jarabe de fructosa que el azúcar natural. "Estos sustitutos, explica Moss, aumentan los niveles de grasa en sangre asociados con las enfermedades cardiovasculares”.

Una reciente investigación de la Universidad de Yale, avalada por la American Medical Association, concluyó que el consumo de esta sustancia puede provocar hipertensión, gota o diarrea.

Incluso se sospecha que pudiera haber una relación entre estos productos y el aumento de los casos de obesidad, considerada ya una epidemia mundial.

"He descubierto que muchos de los ejecutivos que hablé con salir de su camino para evitar sus propios productos," dice, "sobre todo si se han topado con problemas de salud."

Conclusión o reflexión

"Debemos educar a la población sobre el modo en que las grasas, el azúcar y la sal toman al cerebro de rehén", dice David Kessler, ex comisionado de la Administración de Alimentos y Drogas, de los Estados Unidos, y actual director del Centro para las Ciencias de Público Interés.

Ya no quedan dudas de que la comida chatarra rica en sal, azúcar y grasa genera trastornos en los mecanismos biológicos, que son tan poderosos y difíciles de combatir como el abuso de las drogas. Y ya que el uso de las drogas está reglamentado, ¿no es hora ya de imponer regulaciones más duras a la comida chatarra?

Fuentes: Daily Mail / New Scientist

Como mejorar los hábitos en los niños.

Sin lugar a dudas que la parte medular de una buena alimentación es cuando se comienza en edades tempranas.

Es importante que dentro de los hábitos que los niños adquieran desde pequeños esté que se siente a la mesa y coman los alimentos que se requiere.

Cuando un niño tiene más de 3 años y aún no tiene buenos hábitos de alimentación, puede que se requiera un poco más de tiempo para enseñar normas importantes que mejoraran su alimentación.

Es por eso importante que:

Los niños se sientan a la mesa y permanezcan sentados durante la comida. Utilizar los cubiertos, comer solo, no permitir que el niño juegue entre bocado y bocado serán factores claves que ayudaran en su alimentación.

Apaguen la televisión y dediquen el tiempo de la comida a la comunicación familiar.

Todo esto no suele resultar fácil y conlleva paciencia y constancia por parte de los padres y madres. Cuando los niños tienen malos hábitos en edades superiores a los 3 años, lamentablemente, el mal hábito ya está bien establecido. Por lo que erradicar este mal hábito costará un poco más e inclusive puede resultar desagradable tanto para el niño como para los padres.

Recomendaciones familiares

Antes de iniciar piense por un momento si lo que usted quiere que el niño coma, en la familia se consume también. Si no es así, deberá por empezar a hacerlo antes de querer cambiar a su niño.

De otra manera él si lo debe hacer y los demás no. Una vez logrado eso pruebe lo siguiente:

1) Presente al niño su plato con la misma comida que el resto de la familia.

Explíquele que deberá comer lo que comen todos en la familia. No se exalte al explicarle esto, solo explíqueselo con calma pero con firmeza. Si convierte esto en una guerra lo que provocará es que el niño se moleste y no quiera sentarse a la mesa sin hacer una rabieta cada vez. El niño probablemente llorará; cuando suceda esto no lo regañe sino que pídale de buena forma que haga lo que se le pide. Cuando haya terminado la hora de comer se le retira el plato al niño sin ningún reproche.

Evidentemente si el niño no comió tendrá hambre y faltará para rato para su próxima comida. En este caso lo más importante será ofrecer al niño un trozo de fruta, sin embargo nada muy abundante porque se quiere que tenga hambre para la próxima comida.

A la hora de la próxima comida se repite lo mismo. Dele el plato con la comida que todos van a comer. Siempre con calma, sin reclamar lo que paso en la comida anterior. Si no come se retira el plato y se espera a la próxima comida.

No se altere, porque, aunque su niño probablemente no comerá bien por un día o dos no morirá de hambre. Lo más importante es que aprenderá a que no tiene opción y empezará a comer los alimentos.

2) Es muy importante buscar un tiempo para compartir con el niño a diario.

De manera que el sepa que tiene a alguien que lo ama y que desea lo mejor para él. Recuerde que muchas veces ambos o alguno de los padres trabajan todo el día y el único momento que tienen para compartir con sus padres es la comida, de manera que esto puede provocar que el niño busque llamar la atención y haga siempre rabietas. Por el contrario si el niño sabe que sus padres lo acompañan y le dedican tiempo no necesitará de esos mecanismos para pedir cariño y atención. Juegue con su niño, leále un libro etc.

Recuerde todos deben comer sanamente de manera que no se deba hacer platos especiales para los niños. Poco a poco ellos tienen que aprender a comer lo que se come en casa. La única diferencia es la textura de los niños más pequeños y los alimentos que producen alergia que se deben evitar hasta después del año (huevo, pescado, tomate, semillas, etc.).

Conclusión

Muchas veces los niños, como mencionamos anteriormente, buscan llamar la atención con los alimentos. No caiga en el juego de preparar platos especiales porqué es el cuento de nunca acabar. Busque en cambio la manera de estar más tiempo con el niño para cubrir esa llamada de atención.

No dé al niño premios ni castigos con la alimentación. Lo único que debe saber el niño es que su padres los aman y quieren lo mejor para él.

Recuerde siempre que muchas veces el problema primordial es que el niño consigue la atención, buena o mala, de los padres a través de la comida. Por lo que si no se soluciona esto de primera entrada será mucho más difícil conseguir el objetivo de la alimentación. Pase tiempo de calidad con ellos sin que estén alterados o apresurados.

Explíqueles a los niños porque es importante comer bien, dígales que les ayudará a crecer a ser fuertes, que no se enfermarán etc., puede usar juegos para explicarles esto. Recuerde que los niños son muy inteligentes y comprenden mucho más de lo que creemos.