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Para enfrentar este nuevo año escolar resulta fundamental estar preparado respecto a una
sana alimentación resulta fundamental, sobretodo cuando un 51,7% de los estudiantes sufre
obesidad, según el 'Mapa nutricional' de los estudiantes chilenos realizado por Junaeb.
La semana pasada cerca de 12.000 colegios a lo largo del país reiniciaron su rutina escolar.
Bajo este escenario, miles de padres deberán retomar el orden alimenticio de los jóvenes,
por lo que es importante considerar que el almuerzo contenga los nutrientes que ellos
necesitan, sobre todo considerando las cifras del último informe realizado por la Junta
Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) -que consideró como a niños y jóvenes de
prekínder, kínder, primero y quinto básico y primero medio- que revelaron que un 23% de
los niños tienen obesidad y si sumamos a los alumnos con sobrepeso tenemos que un
51,7% de los estudiantes cuentan con problemas de malnutrición.
Con este panorama resulta clave considerar una alimentación que entregue una buena
fuente de nutrientes, indispensables para un buen funcionamiento del cerebro y, por
consiguiente, claves para una mejor concentración. Uno de ellos son los azúcares
saludables que aportan nutrientes para su funcionamiento, como los dátiles (una especie de
pasa, pero más grande y con cuesco), que además tienen aminoácidos, lo que los convierte
en un buen alimento para mantener la concentración. Se recomienda comer 2 al día.
La avena, también resulta ser una buena fuente de nutrientes, además de mejorar la
digestión. Al igual que los dátiles, contienen azúcares buenos y vitaminas del grupo B que
ayudan a la conexión de las neuronas, por lo que se recomienda incluirla en las colaciones
acompañada de un yogur. En el caso de niños con algún grado de estrés, ideal siempre
hacer deporte e incluir alimentos con triptófano, aminoácido indispensable en el
funcionamiento del cerebro, que también se utiliza como suplemento alimenticio, pero en
este caso se puede encontrar en las semillas de sésamo. Si se comen molidas se
aprovechan mejor los nutrientes.
Al igual que los aminoácidos y el azúcar, es importante incorporar a la dieta de los niños y
jóvenes las grasas monoinsaturadas, que son del tipo saludables, que también deben
formar parte de su alimentación. Un ejemplo de esto es el pescado, la palta y el aceite de
oliva. De igual forma, las proteínas son fundamentales y se pueden encontrar en la carne o
pollo, lo importante es buscar que estos productos sean, a su vez, bajos en grasa. “Hay que
escoger carnes de tipo magra, que están compuestas casi en su totalidad por fibras
musculares, por consiguiente tienen mayor cantidad de proteínas por porción y menor
grasa. Los cortes que tienen estas características son: el filete, lomo liso, lomo vetado,
huachalomo, asado carnicero, punta picana y punta de ganso”, asegura Cristóbal Cabezas,
gerente comercial de Doña Carne.