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El diagnóstico tardío reduce en gran medida las posibilidades de supervivencia de
las pacientes. Cerca del 30-40% de los casos de cáncer de mama en América
Latina se diagnostican en etapa metastásica avanzada.
El cáncer de mama es el tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres
latinoamericanas, y su incidencia está aumentando en la región. En 2012, se
diagnosticaron aproximadamente 152.000 nuevos casos de cáncer de mama y, si esta
tendencia continúa, cerca de 240.000 mujeres serán diagnosticadas para 2030, lo que
representa un aumento del 57%. Si bien existen importantes diferencias entre los países y
regiones en América Latina, las tasas de supervivencia a cinco años del cáncer de mama
rara vez superan el 70%, principalmente debido al bajo nivel de concientización sobre la
enfermedad, el diagnóstico tardío, la falta de recursos médicos, el acceso limitado a
tratamientos efectivos y la carencia de recursos de salud pública.
Desde la primera descripción conocida del cáncer de mama, escrita en un texto del
antiguo Egipto hace más de 3.500 años, se consideró que esta enfermedad no tiene cura.
Sin embargo, en las últimas décadas, se han logrado grandes avances en la comprensión
de la enfermedad. Gracias a los progresos en la detección temprana y mejores opciones
de tratamiento disponibles, se ha logrado remisión total a pacientes diagnosticadas en
una etapa inicial de la enfermedad, además de prolongar y mejorar la calidad de vida de
pacientes en etapa avanzada.
Un importante hito en la comprensión de la enfermedad ha sido el entender que el
cáncer no puede considerarse como una única enfermedad. Existen diferentes tipos de
cáncer de mama, que por lo general se clasifican según tres proteínas específicas
(conocidas como receptores) que recubren la superficie de las células cancerígenas: HER2-
positivo, receptor de hormonas positivo y triple negativo. “La mayor comprensión de los
subtipos moleculares del cáncer de mama y las mutaciones específicas de los genes ha
permitido a los investigadores determinar el enfoque de tratamiento más efectivo y el
curso probable de la enfermedad”, comentó el Dr. Ricardo Álvarez, director médico de la
investigación de cáncer en los Centros de Tratamiento de Cáncer de América (CTCA) de los
EE.UU., quien participó de la séptima edición del Roche Press Day. “Esto ha allanado el
camino para el desarrollo de mejores herramientas de diagnóstico y medicamentos, como
lo que vemos en la actualidad”, concluyó.
En el caso del cáncer de mama HER2-positivo, que afecta a alrededor de una de cada
cinco mujeres que padecen esta enfermedad, y que se caracteriza por su crecimiento
agresivo y pronóstico negativo, los investigadores han podido desarrollar terapias dirigidas
capaces de bloquear las señales que causan el crecimiento y la multiplicación de las
células cancerígenas, y así han logrado transformar el pronóstico de la enfermedad. “Por

más de 30 años, Roche ha liderado la investigación en el área de HER2. Hemos
desarrollado tres medicamentos innovadores que han permitido transformar el
tratamiento del cáncer de mama HER2-positivo y han ayudado a millones de pacientes
alrededor del mundo”, comentó Daniel Ciriano, director médico de Roche América Latina.
El diagnóstico y tratamiento temprano del cáncer de mama, antes de que se propague
a otras partes del cuerpo, puede brindar la mejor posibilidad de cura. Sin embargo, en
América Latina, es necesario mejorar el acceso a las pruebas de detección y diagnóstico
del cáncer de mama para garantizar que las pacientes reciban el tratamiento adecuado de
manera oportuna. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, los programas de
detección del cáncer de mama deben llegar al 70% de la población-objetivo para marcar
una diferencia. Entre los países de América Latina que tienen datos disponibles, ninguno
se acerca a este objetivo. En Colombia, la cifra se ubica en el 54%, mientras que, en Chile,
Costa Rica y Argentina, se encuentra entre el 32 y el 46%, y en México solo llega al 22%.
“A pesar de los avances en los tratamientos del cáncer de mama de los últimos años,
aún queda mucho por hacer en nuestra región. Muchas pacientes con cáncer de mama en
estadio temprano progresan a una etapa avanzada de la enfermedad, y es necesario
mejorar el acceso al tratamiento para ayudar a las personas que reciben un diagnóstico
tardío a vivir más y a la vez, preservar su calidad de vida”, declaró Ciriano.