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Integrantes de la comunidad fueron capacitados por profesionales del centro asistencial, para que realicen su labor de manera segura para ellos y los pacientes.

La alimentación, es un aspecto clave en su recuperación y estadía de los pacientes en el recinto hospitalario y muchas veces por dismovilidades o aspectos vinculados a su enfermedad, no pueden desarrollar esta acción tan habitual por si mismos. Por ello, el Hospital Gustavo Fricke del Servicio de Salud Viña del Mar Quillota, implementó un protocolo de alimentación asistida como parte de las medidas del programa Hospital Amigo.

Sandra Aroca, Subdirectora de Gestión del Usuario detalla que esta certificación se efectúa luego de una capacitación que recibieron las personas de diversas edades que son parte de las agrupaciones de voluntarios del establecimiento: “Esta capacitación busca colaborar con el trabajo que realiza el voluntariado en el hospital, acompañando y ayudando a alimentar a los pacientes. Para nosotros es importante entregarles las herramientas técnicas para que su trabajo lo puedan desarrollar de la mejor manera”, y agrega, que “con la ceremonia de hoy queremos agradecer, valorizar y validar el trabajo que hace nuestro voluntariado que es tan valioso para nosotros y para los pacientes y que significa un apoyo fundamental en su recuperación”.

La implementación de la Alimentación Asistida se iniciará en el servicio clínico de Medicina, bajo un sistema de turnos que apoyará en los horarios de almuerzo y cena para los pacientes que lo requieran, de manera de prevenir complicaciones de salud derivadas de una alimentación inadecuada. Las participación de la voluntarias ya se encuentra coordinada: Mercedes Chambilla, del Voluntariado Damas Adventistas comentó “ya tengo la hora para venir los martes al almuerzo, todo lo que es ayudar y servir al prójimo me encanta”.

Otra de las voluntarias certificadas fue Guadalupe Olivares, de la ONG Respuesta Humanitaria, quien manifestó sentirse “muy agradecida de la capacitación que nos hicieron porque es la forma donde uno puede trabajar mejor con los pacientes, estoy super contenta, emocionada con la entrega del certificado porque estabamos esperándolo. Nuestra ONG está preocupada, principalmente, por aquellos pacientes que no tienen redes de apoyo, que no tienen familia o que son de lejos y están muy solitos, es una buena forma de ayudarlos, es excelente la oportunidad que nos dan a los voluntarios de poder ayudar de esa forma”.

Similar opinión tiene Daniela Tapia, de la Iglesia Unión Cristiana: “hubo dos nutricionistas y una fonoaudióloga que nos hicieron la capacitación y fue bastante necesario, porque incluye a la comunidad en participar activamente en los cuidados de los pacientes. Es necesaria una certificación porque no cualquiera puede venir quizás con las buenas intenciones a ayudar, sino también es necesario un tiempo para capacitarnos y aprender para hacerlo de la manera correcta”.

Voluntariados y participación ciudadana

De acuerdo con Sandra Aroca, Subdirectora de Gestión del Usuario el hospital cuenta con “19 agrupaciones de voluntariados que son de diversa índole y apoyo, hay algunos que son de credos religiosos, de acompañamiento, acompañamiento espiritual, hay grupos de jóvenes que vienen los fines de semana a entregar diversión a los pacientes hospitalizados, actividades culturales, hay una amplia gama de formas de venir a hacer esta labor para acompañar y ayudar a los pacientes de cualquier manera que una agrupación quiera hacerlo”.

Para ser parte de los voluntariados del Hospital Gustavo Fricke, la Subdirectora pone énfasis en que la coordinación es fundamental. “Nosotros tratamos que esto sea coordinado a través de la Unidad de Participación Social y si hay agrupaciones que estén interesadas en venir deben acercarse a esta unidad para que formalicemos esta ayuda que es mutua. Nosotros entendemos que las agrupaciones hacen un gran esfuerzo para esto y nosotros queremos retribuirle con una orientación clara de cómo funciona el hospital, para que cuando ellos vengan a hacer sus actividades también lo hagan de una manera clara y segura para ellos y para los pacientes”, concluye Sandra Aroca.