Menu

 

 

 

 

A+ A A-

 

Se acerca San Valentín, fecha en que las parejas celebran su relación, el amor, la amistad y la unión del uno con el otro, pero ¿cómo saber si lo que se está viviendo es realmente amor y no una ilusión? Para ello, Cecilia Arancibia, psicóloga de Clínica Ciudad del Mar, entrega algunas directrices que pueden aclarar el panorama.

Corazón acelerado, miradas coquetas, cosquilleo en el estómago y sonrisas nerviosas, son síntomas que tradicionalmente se asocian a estar enamorado e ilusionados con la pareja. Si bien el amor no es una ciencia exacta ni tiene leyes universales para reconocerlo, existen algunas señales que ayudan a saberlo.

“Lo que diferencia al amor de un simple afecto es que en el primero hay elementos de pasión, cercanía, fascinación, exclusividad, deseo sexual e interés intenso, mientras que en el segundo existe una inclinación hacia alguien motivado por el cariño y que, posteriormente, puede derivar en amor”, comenta Cecilia Arancibia, psicóloga de Clínica Ciudad del Mar.

El amor romántico y esa pasión que más de alguno ha sentido ―o creído sentir― en algún momento de la vida, toma especial relevancia el Día de los Enamorados, ya que todos los flechados por cupido utilizan sus mejores trucos de amor para sorprender a quienes aman.

De acuerdo a estudios psicológicos, el enamoramiento es una excitación fisiológica intensa, un estado de interés total en el otro individuo, donde la elaboración de fantasías acerca de la otra persona y cambios de emoción son relativamente rápidos.

“En el camino a enamorarse, la pareja va fortaleciendo ciertos aspectos que le ayuden a prosperar con el paso del tiempo. Por eso es importante conocerse a uno mismo y lo que uno va sintiendo”, declara Arancibia.

Cómo reconocer a un enamorado

Muchas personas tienden a preguntarse qué es lo que les pasa cuando sienten que están enamoradas. En este sentido, la especialista de Clínica Ciudad del Mar indica algunas señales para reconocer si se está en dicho estado:

· Estar constantemente sonriendo

· Pensar en él / ella durante el día

· Extrañar a la otra persona cuando no está cerca

· Querer conocer todo lo relativo a la otra persona: sus deseos, ilusiones y objetivos

· Sentir celos por cosas extrañas. “Esto no justifica una interminable cadena de llamadas diarias o de control de la vida del otro. Siempre tiene que haber confianza, de modo que la relación prospere”, comenta la Cecilia Arancibia.

· Proyectarse con la pareja. Imaginarse cómo serían los hijos que podrían tener en el futuro

· Buscar el contacto de piel, fundamental para crear el vínculo entre dos personas (incluye el deseo físico y sexual)

· Dificultad para concentrarse, ya sea en el trabajo o estudio

· Sentirse radiante y que la gente lo note

No obstante lo anterior, la psicóloga de Clínica Ciudad del Mar sostiene que no basta con sentirse enamorado, ya que si el amor no es correspondido, no se puede experimentar con felicidad y plenitud ese sentimiento. “Conocerse a uno mismo, y a los propios sentimientos, ayudará a reconocer cuando uno encuentra el amor”, declara.