Menu

 

 

 

 

A+ A A-

 

La iniciativa fue ejecutada por la Municipalidad de Quilpué en conjunto a FOSIS, el Ministerio de Desarrollo Social y la Federación Mundial de Ajedrez

En dependencias del Juzgado de Policía Local se llevó a cabo la ceremonia de cierre del programa de Ajedrez Social, iniciativa que se desarrolló a través de un convenio entre la Municipalidad de Quilpué, Fosis, Ministerio de Desarrollo Social y La Federación Mundial de Ajedrez, con el objeto de fomentar el pensamiento estratégico y el intercambio intergeneracional en sectores vulnerables.
El programa surgió de experiencias relacionadas con el ajedrez social y terapéutico, desarrollado en diversos países, donde la práctica de este juego ha sido utilizado para fines psicosociales en intervenciones con sectores vulnerables, aportando al desarrollo del pensamiento estratégico y de habilidades de planificación, entre otros.
En este contexto, la Municipalidad de Quilpué, en su permanente preocupación por los niños y adultos mayores, se hizo partícipe a través de la ejecución de este programa, logrando consolidar el proyecto en tres sectores de la comuna, en donde existe una creciente población de adultos mayores y niños, quienes en su gran mayoría hacen sus vidas totalmente independientes.
Certificación
La iniciativa logró beneficiar a un total de 45 usuarios (24 mujeres y 21 hombres) quienes pertenecen a los sectores de Valencia (agrupados en la Junta de Vecinos “Carlos Condell), Belloto Sur (Las Rosas – Piloto Pardo – Textil Viña – Castillo Blanco) y Quilpué Centro (agrupados en el Club de Ajedrez Ruy López), quienes se mostraron felices tras recibir el diploma y obsequio correspondiente.
“Para mí ha sido una experiencia bien positiva porque me ha ayudado a desarrollar más la mente. Yo nunca había jugado ajedrez, no tenía idea, y ahora he podido aprender los primeros pasos, por lo que tengo que seguir practicando, ya que a medida que uno va aprendiendo, les va enseñando a los niño también”, comentó Sergio Sariego, vecino del sector de Piloto Pardo.
En tanto, Benjamín Mendoza agregó que el programa fue “muy bueno, ya que me ayudo a conocer nuevas personas que antes no conocía. Yo antes llegaba del colegio aburrido, entonces iba a ajedrez y eso me hacía acortar el día y después con el taller fue aprendiendo más, ya que antes no sabía cómo hacer el enroque, pero ahora ya aprendí”.